En su visita a la Santa Sede, el Vicario Néstor Martínez pidió a Dios para recuperar la tranquilidad de las familias
Alexis Massieu
La Prensa
Muy agradecido con Dios se dijo Monseñor Néstor Daniel Martínez Sánchez, de la Parroquia Santiago Apóstol, quien compartió con la comunidad su reciente experiencia de un viaje a Roma, la “ciudad eterna”, realizado en el marco de un año jubilar.
El viaje, indicó el Párroco, fue planeado desde principios de año (2025), y finalmente pudo concretarse, permitiéndole sumergirse en un ambiente de fe y espiritualidad.
Señaló que a su paso por Roma, pidió a Dios por la Parroquia Santiago Apóstol, su comunidad, por Monclova y el país entero. Elevando oraciones por las problemáticas que atraviesa, como la inseguridad y la falta de empleo, siendo un caso específico, la situación de los obreros de Altos Hornos de México.
Durante su estancia—refirió—tuvo la oportunidad de asistir a la audiencia general del Papa, donde miles de fieles se congregaron. Siendo el momento más significativo, su participación en la misa dominical celebrada en la Basílica de San Pedro, en el marco del Jubileo de los Pobres. Aunque no se permitieron fotos ni videos, la experiencia la describió como “hermosísima” y “muy especial”.
El Papa—agregó—a lo largo de la semana, y específicamente ese día, tuvo encuentros con personas desamparadas, sin techo y aquellos que han perdido el rumbo. El mensaje central del Pontífice a la Iglesia Universal, fue sobre cómo la pobreza a menudo nos “desencaja” de la vida y la sociedad, invitando a todos a buscar formas y lazos para volver a encajar, sintiéndose parte de ese todo que es Dios.