ACTUALMENTE PERTENECE A LA DIÓCESIS DE LAREDO, TEXAS
Las acusaciones señalan que los hechos se realizaron en 2007, cuando el Padre ejercía en la parroquia San Antonio de Padua; investigación está en manos de la Fiscalía de Coahuila
Por: Karka Cortez
LA PRENSA
PIEDRAS NEGRAS, COAHUILA. – La Fiscalía General de Justicia de Piedras Negras investiga una denuncia por presunto abuso sexual cometido contra una menor de edad cometido hace 18 años señalando como responsable al sacerdote Luis Efraín N, quien en ese entonces ejercía en la parroquia San Antonio de Padua; asimismo la Diócesis de Piedras Negras confirmó haber recibido la acusación, por lo que activó los protocolos correspondientes.
Según el testimonio presentado ante la autoridad, en junio del 2007 el sacerdote llevó a una menor identificada como Linda N a un cuarto localizado detrás del área principal de la parroquia para realizar una confesión.
La denunciante aseguró que ahí se cometió el abuso, tras lo cual logró salir y dirigirse hacia su madre, que se encontraba platicando con la secretaria del templo. Señaló que no pudo contar lo ocurrido debido al miedo y que, ese mismo día, optó por guardar silencio.
Con el paso del tiempo compartió lo sucedido con sus hermanas. Ambas afirmaron haber vivido también agresiones por parte del mismo sacerdote, incluida una supuesta violación. Aunque solo una denuncia ha sido interpuesta ante la Fiscalía, se tiene conocimiento de que podrían existir más posibles víctimas, cuyas identidades no han sido confirmadas por la autoridad.
Años después del señalamiento inicial, el sacerdote fue trasladado a la Diócesis de Laredo, Texas, donde continuó oficiando misa.
POSTURA DE LA DIÓCESIS DE PIEDRAS NEGRAS
En mayo del presente año, la Diócesis de Piedras Negras recibió una denuncia relacionada con los hechos y aseguró haber activado de inmediato los protocolos establecidos por la Santa Sede.
En un comunicado oficial emitido este viernes 28 de noviembre, confirmó que notificó a las autoridades civiles competentes y que brindó acompañamiento a las personas denunciantes.
El documento, firmado por el vocero diocesano, el presbítero Cosme Alexis Cuesta Espinosa, indica que el obispo de Laredo, monseñor Jaime Tamayo, fue informado en cuanto se recibió la denuncia y aplicó medidas cautelares sobre el sacerdote mientras avanzan los procesos civil y canónico. La Diócesis afirmó que el clérigo permanece bajo supervisión en esa jurisdicción.
La institución religiosa señaló haber actuado conforme a los lineamientos de protección a menores, resguardando la identidad de las personas afectadas y garantizando un proceso confidencial. También reiteró su compromiso de reforzar sus protocolos de prevención en todas sus instalaciones, así como de mantener abiertos los canales de denuncia para cualquier caso de abuso dentro del ámbito eclesial.
Por su parte, la Fiscalía continúa con las diligencias para esclarecer los hechos señalados hace 18 años. Como parte del proceso, el sacerdote deberá comparecer ante la autoridad ministerial para definir su situación legal y deslindar responsabilidades.