VERSIONES SEÑALAN HASTA 8 POSIBLES VÍCTIMAS DE EFRAÍN “N”
La diócesis de Piedras Negras recibió la acusación oportuna, en el año 2007 y solamente activó sus protocolos internos. Afectada tenía solamente 13 años
Karla Cortez
La Prensa
Tras darse a conocer públicamente la denuncia de abuso sexual de una menor de 13 años contra el sacerdote Luis Efraín N. —quien en su momento se desempeñaba como párroco de la iglesia San Antonio de Padua, en la colonia San Joaquín— la Fiscalía General de Coahuila confirmó que citará al presunto agresor a declarar, como parte de la investigación formal que se abrió contra él.
Las autoridades informaron que el caso data de 2007, año en que ocurrieron los hechos denunciados, aunque la denuncia formal fue presentada en mayo de 2025.
En su momento, la diócesis correspondiente recibió la acusación, activó sus protocolos internos y notificó a la autoridad civil.
Estado actual del caso y procedimientos en curso
La Fiscalía mantiene la integración de la carpeta de investigación; están recabando pruebas y datos —testimonios, posibles más víctimas, contexto histórico— para determinar la viabilidad de judicializar el caso.
Si se encuentran suficientes elementos, podría emitirse un mandato judicial contra el sacerdote. Por ahora, no se ha reportado detención.
El denunciado actualmente radica en la Diócesis de Laredo, en Texas; tras la denuncia, recibió medidas cautelares por parte de su obispo, en tanto se desarrolla el proceso.
La diócesis de Piedras Negras, por su parte, aseguró que reforzará sus protocolos de protección de menores en todas las parroquias, y que permanecerán abiertos los canales para recibir nuevas denuncias, en caso de existir más víctimas.
Reacciones, contexto y posibles más denuncias
La denuncia fue una de las noticias más recientes en la región. Además de la acusación presentada por la víctima original, hay versiones de que podrían existir hasta ocho víctimas adicionales que habrían sufrido abusos por parte del mismo sacerdote —según declaraciones recogidas en medios locales— aumentando la gravedad del caso si estas denuncias se confirman.
Ante ello, la iglesia local y las autoridades anunciaron su compromiso —al menos formalmente— con la verdad, la protección de menores y la apertura de denuncias con el debido proceso, tanto civil como canónico.