La Santa Sede resolverá el caso en el sentido religioso; Obispo señaló que el asunto legal está en manos de las autoridades
Por: Roberto Hernández
LA PRENSA
PIEDRAS NEGRAS, COAHUILA. – La Diócesis de Piedras Negras concluyó la investigación canónica iniciada tras recibir una denuncia por presunto abuso sexual cometido por el sacerdote Luis Efraín N y el caso fue turnado al Vaticano, instancia que deberá de resolver el tema en sentido religioso.
El obispo Alfonso Gerardo Miranda Guardiola, explicó que el proceso se llevó a cabo conforme a los protocolos establecidos por la Iglesia católica, lo que implicó integrar un tribunal eclesiástico propio y reunir toda la documentación requerida antes de enviarla a la Santa Sede.
“Nos tardamos un buen rato, pero lo hicimos de manera cuidadosa y responsable. Una vez completado el tribunal, hicimos el envío directamente a Roma, vía la nunciatura, como corresponde”, señaló Miranda Guardiola. Añadió que, con ello, concluye la fase que corresponde a la diócesis.
Actualmente, detalló, solo están a la espera de la resolución por parte del Vaticano. Aunque este tipo de procesos suelen tardar entre dos y tres meses, el plazo se ha cumplido y aún no han recibido respuesta. “Podemos mandar nuevas cartas informando que seguimos en espera, pero ya es una instancia superior; nosotros no tenemos intervención ahí”, dijo.
El obispo puntualizó que el tema penal corresponde a la Fiscalía General de Coahuila y que la Iglesia ha permanecido atenta y respetuosa del proceso, especialmente por consideración a la presunta víctima.
“Hemos cumplido la ley tal cual nos corresponde, como a cualquier ciudadano, y también con los protocolos que marca la Santa Sede”, afirmó.
Miranda Guardiola reiteró que la diócesis cooperará con las autoridades civiles en caso de que sea requerido.
LA DENUNCIA CONTRA EL SACERDOTE
De acuerdo con la denuncia presentada ante la Fiscalía General de Coahuila y ante la Diócesis de Piedras Negras los hechos habrían ocurrido en junio de 2007, cuando el sacerdote Luis Efraín “N” llevó a la menor identificada como Linda “N” a un cuarto ubicado detrás del área principal de la parroquia con el argumento de escuchar una confesión. Según su testimonio, ahí se habría cometido la agresión. La menor logró salir y reunirse con su madre, quien se encontraba en el templo, aunque no reveló lo ocurrido por temor. Con el paso del tiempo, compartió su experiencia con sus hermanas, quienes aseguraron haber sido víctimas de agresiones similares por parte del mismo sacerdote, incluida una presunta violación.
El sacerdote había quien ahora pertenece a la Diócesis de Laredo, se encuentra suspendido. Con información de la Rancherita.