A sus 85 años alcanza uno de los logros más importantes de su vida, tras 15 años de participar en el taller de vitromosaico dirigido por el maestro David Chávez
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
A sus 85 años, Aida Durón Ramos continúa creando arte en vidrio con la misma dedicación con la que inició en el año 2011, cuando decidió inscribirse a un curso de vitromosaico dirigido por el artista y gestor cultural David Saúl Chávez, quien continúa formando a decenas de alumnos en diversas técnicas.
Tras ver un anuncio en el Boulevard Pape, frente al Museo Pape, Aira Durón, decidió inscribirse en el taller que originalmente duraba solo dos meses, sin embargo, su experiencia se convirtió en un camino artístico que mantiene hasta hoy convirtiéndose en su espacio de creación y convivencia artística en Monclova.
Desde entonces, ha permanecido activa en el aprendizaje y la realización de piezas en vidrio. “Esos dos meses todavía no han llegado a su término; ya estamos en 2025 y sigo aquí”, expresa con humor.
Su interés inicial por el vitromosaico —técnica que consiste en cortar pequeñas piezas de vidrio y pegarlas para crear figuras— creció rápidamente, al grado de que ella y sus compañeras solicitaron aprender técnicas más complejas.
Fue así que ingresaron al método Tiffany o cinta de cobre, que requiere cortes precisos, encintado y soldadura para elaborar piezas más detalladas y tridimensionales.
Al momento Aida ha producido una amplia variedad de obras: flores, aves, relojes, abanicos y un nacimiento compuesto por 12 figuras que incluye a la Sagrada Familia, los Reyes Magos, animales y palmeras. Muchas de sus piezas las conserva, otras han sido encargadas y algunas han sido vendidas.
Un arte que fortalece
mente y creatividad
La creadora asegura que el trabajo con vidrio es altamente relajante y estimulante. Implica elegir colores, texturas y tipos de vidrio —opaco, transparente o iridiscente— pensando en la armonía visual de cada pieza. “Si no sigues la secuencia de colores y texturas, la obra pierde interés y belleza”, menciona.
Aida invita a otras personas adultas y adultas mayores a tomar cursos como este, ya que ayudan a la concentración, la creatividad y la estabilidad emocional.
De la química al arte
Antes de dedicarse al vitral, Aida trabajó como química fármaco-bióloga en el IMSS. Se jubiló hace más de 32 años, pero nunca dejó de aprender. También tomó cursos en técnicas como el sandblast en vidrio.
Actualmente tiene tres hijos —una de ellas catedrática en Palma de Mallorca— y cuatro nietos. Todos la apoyan: “Me dicen que qué bueno que salgo, que me realizo, que tengo amigos”.
Un taller que se convirtió en familia
Aida forma parte del primer grupo público que tomó clases con el artista David Saúl Chávez en el Museo Pape en 2011. Aquella generación se mantuvo unida por más tiempo debido a un proyecto especial que requería bases de herrería. Con el paso del tiempo, el grupo fue trasladado al taller de Chávez, donde se podían practicar técnicas más avanzadas.
Aunque algunas compañeras han ido y venido, dos alumnas más llevan más de una década asistiendo, reforzando el ambiente de camaradería. “No es solo ir, hacer una pieza y marcharse; convivimos como hermanos”, destaca Aida.
El taller se encuentra ubicado en la calle Silvestre Flores, en el fraccionamiento Monclova —detrás de la colonia Obrera Norte—,ofrece clases de arte, diseño y elaboración de piezas en vidrio, desde vitromosaico hasta la técnica Tiffany Copper Foil, que consiste en cortar, encintar y soldar piezas de vidrio para formar figuras tridimensionales.
Las clases se imparten una vez por semana, con sesiones de cuatro horas, Los estudiantes deben adquirir su propio material, ya que el vidrio y sus insumos representan una inversión considerable, mientras que las herramientas técnicas se facilitan en el taller.
PRESENTARÁ EXPOSICIÓN El próximo viernes 5 de diciembre Aida Durón presentará la exposición individual retrospectiva El vidrio y yo en las instalaciones del Museo de Armas y Aspectos Históricos “El Polvorín” a las 7 de la tarde por lo que invita a la ciudadanía a asistir y disfrutar de sus trabajos