Martha Quiroz Villanueva no solo cocina: rescata, protege y lleva el nombre de Coahuila a los escenarios gastronómicos más importantes
Por Iván Villarreal
La Prensa
Martha Quiroz Villanueva no solo cocina: rescata, protege y lleva el nombre de Coahuila a los escenarios gastronómicos más importantes del país y del mundo. Con una década al frente del movimiento de cocineras tradicionales de Coahuila, esta Coahuilense se ha convertido en embajadora estatal y en una de las voces más firmes en la defensa del patrimonio culinario mexicano, especialmente del norte, región que históricamente había quedado fuera del relato nacional de la cocina tradicional.
LA COCINA DEL NORTE EN EL MAPA
“Uno creía que en el norte no teníamos cocina tradicional y hoy estamos en el mapa, en los ojos del país y del mundo”, afirma Martha Quiroz con orgullo. Durante diez años ha recorrido las cinco regiones de Coahuila documentando recetas, ingredientes y técnicas que demuestran que la riqueza gastronómica del estado va mucho más allá del asado o el cabrito.
Este 2025 coincide un doble aniversario: a nivel nacional se celebran 15 años de que la UNESCO declaró la cocina mexicana Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, y en Coahuila se cumplen exactamente 10 años de que, a través del Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, se inició la promoción sistemática de sus cocineras tradicionales.
PROTEGER LA RECETA Y LA MEMORIA
Uno de los mayores retos que enfrenta Martha es la apropiación indebida de recetas ancestrales. “Las cocineras tradicionales son personas muy sencillas y honestas que comparten con amor lo que aprendieron de sus abuelas. Lo malo no es compartir, lo malo es que alguien tome esa receta, la monetice y ni siquiera reconozca su origen”, explica.
Por eso, parte de su labor actual consiste en formar a las cocineras no solo en técnicas culinarias, sino en su valor como portadoras de cultura y en herramientas básicas de comercio para que no sean vulnerables ante quienes buscan lucrar con su conocimiento.
“Queremos que sientan la grandeza y el potencial que tienen en sus manos y en sus corazones”, enfatiza.
HERENCIA CULINARIA DEL NORTE
Durante mucho tiempo se escucharon frases como “el asado es de Zacatecas” o “el cabrito es de Monterrey”. Martha responde con una visión integradora: “Lo que tenemos en México es de los mexicanos”. Sin embargo, subraya que cada región tiene ingredientes y preparaciones que la hacen única gracias a lo que la tierra provee.
“Estamos en pañales en cuestión de cocina tradicional porque ha sido poca la importancia que se le había dado”, reconoce, pero celebra que hoy el norte (Coahuila, Nuevo León, Chihuahua, Durango y Tamaulipas) esté ganando terreno en el relato nacional.
UN LIBRO HISTÓRICO QUE PESA
El más reciente logro de Martha Quiroz es su inclusión en la segunda edición del libro “Cocineras Tradicionales de México”, editado por El Heraldo de México y el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana. De las 32 personas representantes de cada estado, 31 son mujeres y, por primera vez, se incorporó un hombre, originario de Nuevo León.
“Todo mundo dice que el libro pesa mucho y yo les contesto: es el peso que llevamos las cocineras y cocineros tradicionales de México”, bromea Martha mientras muestra el volumen, que no solo incluye recetas sino la historia personal y el legado de cada protagonista.
El libro estará a la venta este viernes en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y en enero de 2026 viajará a España. Martha ya gestiona su presentación oficial en Coahuila y, en particular, en Monclova, donde ya le han ofrecido espacios para firma de ejemplares.
MÁS QUE LA TIERRA DE ACERO
“Ya no solo nos ven como la tierra del acero, sino como una tierra de bondades humanas y gastronómicas”, celebra la embajadora coahuilense, quien invita a los habitantes del estado a conocer y valorar primero lo propio: los ocho Pueblos Mágicos, Cuatro Ciénegas y, sobre todo, la cocina que cada familia ha heredado.
“Cómo vas a amar algo que no conoces”, reflexiona Martha Quiroz Villanueva, y con esa frase resume una década de trabajo apasionado que hoy coloca a Coahuila, y especialmente a sus cocineras tradicionales, en el lugar que merecen dentro y fuera del país.