Una quinta en el ejido La Rosita fue clausurada tras detectarse una fiesta clandestina con intercambio de parejas, venta de alcohol y operación fuera de horario
Jordy de la Cruz
LA PRENSA
TORREÓN, COAHUILA.- Lo que parecía una noche tranquila en el ejido La Rosita, atrás del Cereso de Torreón —ya de por sí un lugar donde la intensidad abunda—, se convirtió en operativo cuando inspectores municipales arribaron a una quinta que había decidido convertirse en “club social con actividades dinámicas” sin contar con la menor noción de trámites básicos.
La visita de Inspección y Verificación se dio tras denuncias de vecinos que, entre música disruptiva y sonidos que claramente no provenían de una bocina, sospecharon que aquello no era una posada tradicional. Al llegar, los agentes descubrieron a alrededor de 50 personas de entre 25 y 50 años en una fiesta privada donde el intercambio de parejas estaba más activo que el dólar en diciembre.
La quinta no contaba con licencia de funcionamiento, tampoco con permiso de venta de alcohol, mucho menos con autorización para actividades que podrían describirse como “multidisciplinarias”. Por si fuera poco, el horario permitido ya había sido rebasado con entusiasmo desde hacía rato.
Los asistentes, sorprendidos en plena convivencia extrema, mostraron resistencia al desalojo. Algunos incluso pidieron unos minutos más para terminar “lo que ya se había empezado”, alegando que no era saludable cortar una interacción a la mitad. Sin embargo, la autoridad aplicó el reality check y procedió al levantamiento del acta 01525 y la colocación de los sellos 688 y 1032.
Según el reporte, se decomisaron varias botellas de bebidas alcohólicas sin etiquetado fiscal y algunos artículos recreativos cuyo uso no está catalogado en el reglamento municipal… al menos no todavía.
La Dirección de Seguridad Pública de Torreón señaló que este tipo de operativos continuarán para frenar reuniones clandestinas que no cumplan con los requisitos. No obstante, aceptaron que difícilmente podrán regular las ganas de convivir… siempre y cuando esa convivencia tenga permiso vigente.
Los vecinos, aunque sorprendidos, dijeron que preferían el escándalo de una fiesta a los sustos habituales que puede dar vivir cerca del Cereso. Aun así, agradecieron que alguien bajara el volumen… de todo.
Swinger:
Persona que practica el intercambio consentido de pareja, generalmente en contextos recreativos y privados. No es infidelidad; es un deporte en equipo… bien platicado.
Fiesta swinger:
Reunión organizada donde parejas (y a veces solteros autorizados) conviven socialmente con la posibilidad de intercambiar afectos, actividades y socios temporales en espacios privados.
Requiere reglas claras, consentimiento… y en Torreón, al parecer, permisos municipales también.