Nueva disposición exige a los pacientes acudir aseados y con vestimenta adecuada
Liz de la Fuente
LA PRENSA
SALTILLO, COAHUILA.– Entre medidas de higiene y escenas dignas de un maratón de madrugada, el Hospital General de Saltillo decidió poner orden en su sala de espera y anunció nuevas reglas para quienes acuden a consulta: nada de pijamas, cobijas de tigre ni atuendos que parezcan recién escapados del colchón.
La indicación, colocada discretamente —pero con intención clara— en las ventanillas de atención, pide a los pacientes presentarse con “ropa decorosa” y debidamente aseados. Una solicitud sencilla en apariencia, aunque necesaria después de constatar lo que sucede cada mañana en el acceso principal: usuarios cubiertos con cobijas monumentales, prendas arrugadas de tres días y pantuflas que han conocido mejores épocas.
El anuncio llega tras recorridos realizados afuera del nosocomio, donde se observó que buena parte de quienes esperan consulta suelen llegar en pijama, pants históricos o con la famosa cobija San Marcos al hombro. Aunque el hospital no ha informado qué ocurrirá con quienes incumplan esta nueva regla, la medida se implementa —según se informó— para reforzar la higiene en las áreas de atención.
La microbióloga Paloma Reche aportó contexto técnico al señalar que la pijama acumula células muertas, ácaros y microorganismos, por lo que debe lavarse al menos cada tres días. Una práctica que, al parecer, algunos pacientes extendieron hasta periodos francamente inolvidables.
Además de la vestimenta adecuada, el hospital solicita llegar con higiene personal y presentarse 15 minutos antes de la cita, un recordatorio que busca mejorar el flujo de usuarios y evitar retrasos.
El Hospital General busca mantener un entorno más saludable y, de paso, reducir el desfile de atuendos que podrían confundir la fila de consulta con una sala de descanso colectiva. Porque, aunque no se requiere etiqueta, sí se pide algo más que el look “recién salido de la siesta”.