OBISPO LLAMA A FORTALECER LA FE Y TRABAJAR POR LA PAZ
Monseñor Hilario González García encabezó la instalación de una réplica en el altar mayor, en la Catedral de Santiago, como parte del camino pastoral rumbo al 2031
Por: Ulises Cruz
LA PRENSA
SALTILLO, COAHUILA.– En el marco de la celebración guadalupana, el obispo de la Diócesis de Saltillo, monseñor Hilario González García, encabezó la entronización de una réplica de la Sagrada Tilma de Santa María de Guadalupe en la Catedral de Santiago, al colocarla en las columnas del altar mayor del recinto catedralicio.
¿QUÉ ES UNA TILMA?
Una tilma es una prenda tradicional de origen indígena, elaborada generalmente con fibras de maguey, que era utilizada como manto o capa por los pueblos originarios de Mesoamérica. En la tradición guadalupana, la tilma adquiere un significado especial porque en ella quedó impresa de manera milagrosa la imagen de la Virgen de Guadalupe en 1531, en el ayate de San Juan Diego. Por su sencillez y fragilidad, la tilma se ha convertido en un símbolo de humildad, protección y fe, así como del mensaje de Dios que se manifiesta a través de lo sencillo para transformar la vida de las personas y de los pueblos.
LA CEREMONIA DE AYER
Durante la ceremonia, el prelado elevó una oración para que en México, en la Diócesis y en cada familia florezcan la fraternidad y la paz, al tiempo que reiteró el compromiso de la Iglesia local de seguir trabajando por la dignidad de las personas y el fortalecimiento de los lazos de hermandad.
Ante los fieles reunidos, González García destacó que todos los católicos están llamados a ser portadores del mensaje de amor de la Virgen de Guadalupe y a buscar nuevos caminos que contribuyan a la reconstrucción del tejido social, tanto a nivel nacional como en las comunidades.
Explicó que la Tilma entronizada es una réplica de la original que se resguarda en la Basílica de Guadalupe, la cual ha estado en contacto directo con ella y ha resistido el paso del tiempo. Señaló que estas réplicas han sido enviadas a diversas diócesis como un recordatorio del compromiso de los creyentes de transmitir el mensaje de salvación.
Asimismo, exhortó a los católicos a no permanecer encerrados, sino a salir al encuentro del prójimo y compartir el mensaje guadalupano con una vida interior sólida y un compromiso activo con los demás. Subrayó que “ponerse la Tilma” significa optar por el servicio y el amor al prójimo, frente a una cultura marcada por el individualismo.
CAMINO RUMBO AL 2031
La Diócesis de Saltillo informó que esta entronización forma parte de la Novena Intercontinental Guadalupana y del camino pastoral rumbo al año 2031, cuando se conmemorarán los 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego.
Bajo el lema “Una Tilma, Un Corazón y Una Misión”, la réplica de la Sagrada Tilma iniciará una peregrinación por toda la Diócesis, con el objetivo de acercar a María a sus hijos, fortalecer la fe y renovar la misión evangelizadora en las comunidades.
En su mensaje guadalupano, monseñor Hilario González García reflexionó que la nación mexicana es como una tilma frágil en apariencia, pero tejida con la fortaleza de la gracia divina, llamada a vencer la violencia, sanar las divisiones y reconciliarse como hijos de Dios.
Finalmente, invitó a los fieles a unir la fe con el compromiso social, profundizar en la vida espiritual y caminar juntos por senderos de justicia y paz, inspirados en el ejemplo de María de Guadalupe.