El pitcher Miguel Martínez alcanzó un acuerdo con los Minnesota Twins y se prepara para entrenar en República Dominicana, con la firma proyectada para el primer trimestre de 2026
Liz de la Fuente
LA PRENSA
El esfuerzo silencioso, la constancia diaria y una disciplina asumida desde edades tempranas comienzan a rendir frutos para Miguel Emanuel Martínez Rivas. El joven pitcher originario de Sabinas se encuentra a un paso de concretar uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva, luego de alcanzar un acuerdo con la organización de los Minnesota Twins, franquicia de las Grandes Ligas que proyecta firmarlo formalmente durante el primer trimestre de 2026.
El proceso no ha sido inmediato ni sencillo. Tras recibir la notificación del interés de la organización estadounidense, el lanzador fue sometido a una serie de estudios médicos y evaluaciones físicas, requisito indispensable dentro del sistema profesional. Los resultados fueron completamente favorables, lo que fortaleció la expectativa de su integración al proyecto deportivo de los Twins y abrió la puerta para su siguiente etapa de preparación.
Con el aval médico y deportivo, Miguel Martínez se alista para reportar en enero al complejo de entrenamientos de la organización en República Dominicana, donde continuará su desarrollo como pitcher bajo un esquema de alta exigencia técnica y física, propio del béisbol profesional internacional.
El camino que hoy lo coloca en la antesala de una firma profesional está marcado por años de formación en distintas etapas. Sus inicios se remontan al béisbol infantil en Sabinas, donde fue dirigido por entrenadores como el profesor Víctor, Hugo Cano y Benito, antes de continuar su proceso con el profesor Coronado y Chimirro. Esa base le permitió integrarse posteriormente a academias y equipos de mayor nivel competitivo.
Durante su crecimiento deportivo, Miguel enfrentó pruebas con distintas organizaciones y academias, incluyendo estancias en Veracruz y evaluaciones con otros visores de ligas profesionales. No todas las oportunidades se tradujeron en resultados inmediatos. En más de una ocasión, las evaluaciones físicas o técnicas quedaron por debajo de lo exigido, situaciones que incluso lo llevaron a replantearse su continuidad en el béisbol.
Lejos de abandonar el objetivo, el lanzador optó por reforzar su preparación. Ajustó rutinas, mejoró su condición física y fortaleció su mentalidad, entendiendo que la disciplina debía convertirse en una constante. Ese proceso le permitió mantenerse vigente y responder cuando surgió una nueva oportunidad.
Uno de los episodios más significativos de su trayectoria ocurrió con su convocatoria al premundial, llamada que recibió apenas un día antes del viaje. Tras integrarse de manera emergente, logró participar en la competencia internacional, experiencia que fortaleció su carácter competitivo y lo expuso a un entorno de máxima presión.
Acompañado de su padre, Miguel Emanuel Martínez Hernández, y de Juan Jaime Ayala Rodríguez, secretario de la Liga Infantil de Béisbol, el joven prospecto compartió que la familia ha sido un pilar determinante en cada etapa del proceso, tanto en el respaldo emocional como en el esfuerzo económico necesario para sostener entrenamientos, viajes y estancias fuera de casa.
Martínez Rivas reconoce que el reto apenas comienza. Los entrenamientos profesionales implican jornadas intensas, regímenes físicos estrictos y una preparación mental constante. Sin embargo, asume esta etapa con claridad y convicción, consciente de que la oportunidad con los Minnesota Twins representa el resultado de años de trabajo acumulado.
Si el calendario se cumple conforme a lo previsto, la firma del contrato se concretaría entre marzo y el primer trimestre de 2026, lo que convertiría al pitcher sabinense en uno de los jóvenes talentos mexicanos que ingresan formalmente al sistema de desarrollo de las Grandes Ligas.