Un incendio provocado por un altar dejó una casa en cenizas y a una familia a segundos de morir en la colonia Saltillo 400; la pérdida total del inmueble fue inevitable
Por Lucero Velázquez
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA. —Una veladora encendida en un altar dedicado a la Santa Muerte habría sido el origen del incendio que, durante la madrugada del pasado viernes, redujo a cenizas una vivienda ubicada en la calle Fernando Viesca número 308, en la colonia Saltillo 400, dejando a una familia sin absolutamente nada y a punto de cobrar vidas humanas.
El siniestro se registró alrededor de las 4:00 de la mañana, cuando vecinos despertaron al percatarse del olor a humo y de las llamas que ya salían del domicilio. De inmediato dieron aviso a las autoridades e intentaron sofocar el fuego con cubetas de agua, mangueras y tierra, pero el avance de las llamas fue imparable.
En la vivienda habitaban Don Plácido Ramírez y su hijo Eduardo, conocido como “El Pollo”, quienes se encontraban dormidos cuando comenzó el incendio. Ambos estuvieron a punto de quedar atrapados, ya que el fuego avanzó rápidamente hacia las habitaciones. Fueron los gritos y los golpes en la puerta de los vecinos los que lograron despertarlos y sacarlos del inmueble segundos antes de que el humo y el calor hicieran imposible la salida.
De acuerdo con el testimonio del afectado, el fuego inició en un altar dedicado a la Santa Muerte, donde se encontraban veladoras encendidas. Señaló que no logró controlar las llamas y que una de las pérdidas que más lamenta fue la imagen religiosa que se consumió en el incendio.
La vivienda, construida con vigas de madera y carrizo, fue consumida en su totalidad. Las llamas alcanzaron hasta cinco metros de altura, destruyendo ropa, muebles, documentos y pertenencias personales. No quedó nada en pie.
Elementos del Cuerpo de Bomberos arribaron al lugar y trabajaron durante varios minutos para sofocar el incendio y evitar que se propagara a casas contiguas. Durante las labores, cables de energía eléctrica estuvieron a punto de colapsar, lo que elevó el riesgo de una tragedia mayor tanto para los vecinos como para los cuerpos de emergencia.
Al sitio también acudieron elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, quienes acordonaron la zona y brindaron apoyo para mantener el control del perímetro mientras se combatía el fuego.
A pesar de la magnitud del siniestro, no se reportaron personas lesionadas ni víctimas mortales, aunque vecinos y autoridades coincidieron en que el desenlace pudo haber sido fatal de no haberse dado la alerta a tiempo.
Tras la pérdida total de su patrimonio, la familia quedó en la calle y sin pertenencias, por lo que se hizo un llamado a la ciudadanía para apoyar con víveres, ropa, muebles y artículos de primera necesidad.
El incendio generó alarma en la colonia Saltillo 400 y volvió a poner sobre la mesa el alto riesgo del uso de veladoras y fuego al interior de los domicilios, especialmente durante la madrugada, cuando las personas se encuentran dormidas y la reacción ante una emergencia se vuelve más lenta.