A tres años del cierre de la acerera, trabajadores reclaman el pago de sus derechos laborales
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
A tres años del cierre de Altos Hornos de México (AHMSA), extrabajadores continúan enfrentando una etapa marcada por la incertidumbre, la tristeza y la lucha constante por el reconocimiento de sus derechos laborales.
Julián Torres, uno de los exobreros afectados, señaló que este periodo no solo significó la pérdida del empleo, sino también la ruptura de la estabilidad emocional y económica de cientos de familias que dependían de la acerera.
“Han sido tres años muy difíciles, llenos de privaciones, ansiedad y angustia. Un empresario corrupto acabó con nuestra tranquilidad y con la posibilidad de tener una vejez digna”, expresó, al recordar que el último silbatazo y la última colada marcaron el inicio de una crisis que aún no termina.
Aseguró que muchos exobreros todavía no logran asimilar lo ocurrido, pues siempre creyeron que la empresa se mantendría activa por generaciones.
Torres lamentó que, mientras los trabajadores siguen esperando una solución, varios de sus compañeros han fallecido sin recibir la liquidación que por ley les corresponde.
Dijo confiar en que las autoridades puedan intervenir de manera decisiva; sin embargo, insistió en que el tiempo corre en su contra y que el gobierno debe asumir un papel más firme para resolver el conflicto.
Explicó que lo que exigen es justicia social: que se les pague conforme al contrato colectivo de trabajo y que, posteriormente, el gobierno recupere esos recursos a través de los procesos legales correspondientes contra la empresa o sus responsables.
“Si la venta tarda un año o diez, que se tarden, pero que el gobierno nos pague ya y después cobre lo que tenga que cobrar. Nosotros ya no podemos seguir esperando”, concluyó.