Para el Director del nosocomio regional Amparo Pape de Benavides, Ángel Cruz García, el caso de la niña castañense abrió una ruta médica que facilitará este tipo de atenciones en futuras emergencias.
Por Iván Villarreal
La Prensa
REGIÓN CENTRO.-El exitoso traslado aéreo de la niña María José, de cinco años de edad, al Shriners Hospital for Children de Galveston, Texas, no solo salvó su vida, sino que estableció una “ruta crítica” que facilitará la atención de futuras emergencias graves por quemaduras en el estado.
Así lo afirmó el doctor Ángel Cruz García, director del Hospital Regional Amparo Pape de Benavides en Monclova, en entrevista con este medio. La menor, originaria de Castaños, ingresó el 25 de diciembre con quemaduras de segundo grado en el 30% de su cuerpo, incluyendo vías respiratorias, lo que representaba un riesgo mortal.
Gracias a la rápida intervención local —sedación, intubación y estabilización— y a la coordinación entre la Secretaría de Salud de Coahuila y una organización asociada al hospital texano, se logró el traslado internacional en condiciones óptimas. El procedimiento, autorizado por los gobiernos de México y Estados Unidos, incluyó una aeronave medicalizada privada debido a la urgencia extrema del caso.
“Lo importante era haber encontrado ese enlace, esa llave que abriera la cerradura”, expresó el doctor García. “Ahora ya tenemos esa ruta crítica establecida. Ya no será inventar una nueva ruta cada vez”.
El director enfatizó que este caso abre una puerta institucional clave: “En caso de que se presente otro similar, ya tenemos esa apertura clínica. Previa presentación del caso, logística y protocolos internacionales, podremos enviar pacientes con mayor rapidez”.
Destacó que este tipo de traslados no son sencillos, ya que requieren autorizaciones binacionales para el ingreso al espacio aéreo estadounidense y una planeación meticulosa. Sin embargo, el éxito logrado —impulsado directamente por indicaciones del gobernador Manolo Jiménez Salinas— deja un precedente valioso.
“Tenemos ese apoyo institucional estatal que nunca nos ha dejado solos”, agregó García, quien celebró que ahora exista un canal directo para casos de alta complejidad que no puedan resolverse localmente.
María José, quien ya respira por sus propios medios y se recupera favorablemente en Galveston, representa no solo una historia de esperanza individual, sino el inicio de un mecanismo que podría salvar muchas más vidas en Coahuila ante emergencias similares por quemaduras graves, especialmente en menores.
Este logro interinstitucional y binacional marca un avance significativo en la capacidad de respuesta del sistema de salud estatal ante casos críticos.