El hombre de 79 años de edad se vio obligado a vender la única herencia que dejó su progenitora para saldar deudas y gastos funerarios
Luis Carmona
LA PRENSA/Factor
NUEVA ROSITA,COAH.- El señor Juan Mario Suárez Salazar, originario de la cuidad de Cuatro Ciénegas, quedó en situación de calle después de vender su casa, tras la muerte de su madre.
El hombre de 79 años de edad se vio obligado a vender la única herencia que dejó su progenitora para saldar deudas y gastos funerarios, quedando a la deriva y con la única esperanza de sobrevivir buscando empleo.
Hace días atrás el septuagenario intento buscar el sueño americano, emprendiendo un viaje a la frontera pero fracaso y tuvo que regresar con la maleta llena de desilusiones e incertidumbres de que pasara con su vida.
Don Juan Mario confesó que no tiene familiares en su natal Cuatro Ciénegas pero que está en busca de un mejor futuro trabajando de jornalero en ranchos o cualquier lugar donde proporcionen alientos y un techo digno.
Desde la pasada Navidad llegó a la cuidad de Nueva Rosita con la posible esperanza de quedarse a trabajar y empezar desde cero, pero con el tiempo en contra, porque su estadía en la central de autobuses concluye hasta el día 2 de enero.
Durante el breve tiempo espera encontrar un empleo decoroso que ayude a sobrevivir a un destino incierto que depara, tras perder todo en la vida pero mantiene optimismo en el peor escenario.
Sin importar su edad, Don Juan Mario tiene un semblante positivo, su personalidad es amable y con buen servicio rudo del humor sin embargo sus ojos reflejan una profunda tristeza y preocupación, por vivir como indigente en un mundo que parece desplazarlo por crecer de los conocimientos básicos que exigen los avances tecnológicos.