Reportan familias de la mina de Pasta de Conchos
Según las bitácoras y planos del terreno se tiene la ubicación en la Lumbrera 1 de lo que serían 13 cuerpos de los mineros atrapados en el tajo
Karla Cortez
La Prensa
SAN JUAN DE SABINAS, COAHUILA.– En el interior de la mina Pasta de Conchos, donde desde hace casi dos décadas permanece abierta una herida colectiva, los recientes hallazgos han reactivado la esperanza entre las familias de los 65 mineros atrapados tras la explosión de 2006. En la lumbrera 1, punto donde actualmente se concentran los trabajos de recuperación, comenzaron a aparecer indicios que confirman la presencia de restos humanos en una zona que, de acuerdo con registros técnicos, podría albergar a varios de los trabajadores sepultados.
Desde primeras horas del viernes, viudas y familiares acudieron al área de rescate para presenciar de cerca las labores. Entre ellas, Elizabeth Castillo Rábago, viuda de Pasta de Conchos, relató que ingenieros vinculados a los trabajos les informaron que, con base en bitácoras y planos de la mina, en ese sector podrían localizarse los restos de hasta 13 mineros. Aunque dicha información aún no ha sido corroborada de manera oficial, el solo señalamiento ha sido suficiente para mantener a las familias en el sitio.
Los avances comenzaron a manifestarse desde la semana pasada. Primero aparecieron indicios no biológicos: una tapa de lámpara, fragmentos de cableado, una bota y posteriormente un autorescatador, elementos que confirmaron que el equipo de excavación se aproximaba a una zona de interés. Para las familias, cada objeto encontrado representó una señal inequívoca de progreso tras meses sin resultados visibles.
El lunes 5 de enero, durante la madrugada, llegó la confirmación que marcó un punto de inflexión: se reportó el primer hallazgo biológico tras aproximadamente seis meses sin detecciones de este tipo. Un día después, el martes, se localizó el par de una bota, al que se sumaron posteriormente dos botas más, elevando el número de objetos recuperados. Más tarde, se confirmó que el indicio biológico correspondía a un brazo, lo que ratificó que en la zona hay restos humanos.
“Bendito Dios, después de seis meses volvimos a tener hallazgos biológicos”, expresó Elizabeth Castillo, al explicar que, aunque el fragmento localizado es parcial, representa una esperanza compartida por todas las familias. “No importa si no es el mío; si es de una compañera, ya es motivo de felicidad”, comentó.
De acuerdo con la información proporcionada a las viudas, los restos biológicos y no biológicos se localizaron en el área conocida como el descabece, específicamente entre la viga 6 y la viga 8, un punto identificado previamente en los planos de la mina. Sin embargo, las familias señalaron que aún existe incertidumbre sobre el alcance total de los hallazgos más recientes, particularmente los detectados durante la noche del jueves, cuyos detalles no les han sido comunicados.
Para este viernes se tenía previsto el ingreso de personal de la Fiscalía General de la República (FGR) alrededor de las 10:30 horas, con el objetivo de iniciar las diligencias periciales correspondientes, pero hasta ese momento no se había informado a las familias sobre el procedimiento ni se había confirmado su arribo. Aun así, se indicó que los primeros restos localizados ya se encuentran resguardados, en espera del trabajo forense que permitirá su análisis e identificación.
Mientras tanto, continúan llegando familiares a la lumbrera 1, donde permanecen atentos a cualquier información oficial. La expectativa se mantiene alta, no solo por la posibilidad de recuperar restos de varios mineros en un mismo punto, sino porque cada avance representa un paso más hacia el cierre de un duelo prolongado por casi 19 años.