Gracias al impulso del gobernador Manolo Jiménez, la entidad fortalece su blindaje y se prevé afluencia de viajeros durante el Mundial 2026
Liz de la Fuente
LA PRENSA
Saltillo, Coahuila.– Con la confirmación de Saltillo como subsede del Mundial de Futbol 2026, Coahuila da un paso decisivo para consolidarse como uno de los polos turísticos y logísticos más relevantes del norte del país. La designación, que ya es un hecho, se suma a los avances para que Torreón funcione como campamento de entrenamiento de selecciones internacionales, en un escenario donde la seguridad, la infraestructura y la oferta cultural colocan al estado en una posición estratégica frente al mundo.
La secretaria de Turismo de Coahuila, Cristina Amezcua González, explicó que la inclusión del estado en la dinámica mundialista no es producto de la casualidad, sino del trabajo sostenido que se ha realizado en los últimos años. Señaló que la confianza en Coahuila responde, principalmente, a las condiciones de seguridad que ofrece, un factor que influye de manera directa en la decisión de visitantes nacionales y extranjeros al momento de elegir destino.
La funcionaria recordó que 2025 marcó un punto de inflexión para el turismo estatal, al registrarse una derrama económica superior a los seis mil millones de pesos y la llegada de alrededor de seis millones de visitantes en todas las regiones. Estos resultados, dijo, permiten anticipar un crecimiento aún mayor en 2026, impulsado por el Mundial de Futbol y por una agenda de eventos que se mantiene activa durante todo el año.
Amezcua González destacó que Coahuila no depende de una sola temporada ni de un solo atractivo. Cada fin de semana, el estado alberga actividades que van desde cabalgatas y competencias deportivas, hasta encuentros gastronómicos, culturales, sociales y vinícolas, lo que mantiene una dinámica constante de movilidad turística y generación de ingresos para comunidades urbanas y rurales. Esta diversidad, afirmó, ha permitido que el turismo se convierta en un tema cotidiano y no en un fenómeno esporádico.
En el plano internacional, la estrategia ha sido clara: llevar el nombre de Coahuila a ferias y escaparates globales, al tiempo que se promueve a los municipios como destinos con identidad propia. La combinación de seguridad, riqueza cultural y hospitalidad ha sido presentada como una ventaja competitiva frente a otros estados, particularmente en un contexto donde los viajeros priorizan destinos confiables.
Respecto a los Pueblos Mágicos, la secretaria reconoció que el presupuesto federal destinado a este rubro se mantiene sin asignación específica. No obstante, dejó en claro que para el gobierno estatal siguen siendo una prioridad. Subrayó que existe una relación institucional sólida entre el gobernador Manolo Jiménez Salinas y la presidenta de la República, y que, más allá de los recursos federales, las obras e inversiones impulsadas por el Ejecutivo estatal tienen un impacto directo en la atracción turística y en el fortalecimiento de los municipios.
“Cada obra que se realiza en Coahuila termina reflejándose en el turismo”, afirmó Amezcua González, al señalar que la infraestructura, la imagen urbana y los servicios son elementos que influyen de manera directa en la experiencia del visitante.