Resiente quemaduras de segundo y tercer grado, a consecuencia de un accidente doméstico. Crece desesperación de la familia
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
Mucha es la fe que sostiene a la familia de la pequeña Marianita y pocas las posibilidades de vida que hoy le conceden los médicos, quienes estiman apenas un 30% de probabilidades de recuperación para la bebé de un año de edad, tras las graves quemaduras de segundo y tercer grado que sufrió en distintas partes de su cuerpo que afectaron además unos órganos.
Mónica Abigail García, madre de la menor informó que, los pediatras han sido claros al advertir que este porcentaje podría disminuir ante cualquier complicación, principalmente por el riesgo de infección en las heridas, motivo por el cual la bebé permanece bajo estricta vigilancia médica y con protocolos especiales de aislamiento.
Ante la gravedad del cuadro, explicó que los especialistas determinaron que Marianita requiere atención altamente especializada, por lo que se inició el proceso de traslado al Hospital Shriners, en California, Estados Unidos, reconocido internacionalmente por la atención a niñas y niños con quemaduras severas.
Señaló que, aunque de inicio se había manifestado sería traslada a Galveston Texas debido a la capacidad del Hospital no fue posible, pero de inmediato se realizó el tramite para que se efectuaran la pasaportes humanitaria y se realizara el traslado aéreo a California.
Sin embargo, el traslado hasta la tarde de ayer no puedo ser concreta debido a trámites pendientes, lo que preocupaba aún más su salud.
De acuerdo con lo informado, incluso se contempla el uso de un helicóptero, una vez que se cuente con todas las firmas requeridas.
Mónica Abigail García hizo un llamado público para que se agilicen los trámites y se ejerza presión a fin de que el proceso no se retrase más, ya que otras opciones médicas fueron descartadas por saturación hospitalaria y California se mantiene como la única alternativa viable para su atención.
La madre reiteró que, pese al pronóstico reservado, la familia se mantiene firme y aferrada a la fe, agradeciendo las muestras de apoyo y solidaridad recibidas, con la esperanza de que la pronta intervención permita abrir una oportunidad de vida para la pequeña Marianita.