Un contingente de 300 militares adscritos a la 33 Zona Militar, con sede en Campeche, fueron movilizados a Tijuana, Baja California
Por Benito Jiménez/Agencia Reforma
La Prensa
MÉXICO.- Un contingente de 300 militares adscritos a la 33 Zona Militar, con sede en Campeche, fueron movilizados a Tijuana, Baja California.
Los efectivos adscritos al Batallón 10 de Infantería del Ejército, de la 33 Zona Militar, con sede en Campeche, fueron enviados en dos aviones Boeing 737 a la frontera norte, para tareas de vigilancia y patrullajes.
De acuerdo a plataformas especializadas en el rastreo de vuelos, uno de los aviones de la Fuerza Aérea Mexicana matrícula FAM3528 fue enviado el domingo 11 de enero de Santa Lucía a Campeche, donde aterrizó a las 7:12 horas.
Posteriormente, partió de Campeche a las 9:33 y llegó a las 11:29 a Tijuana. Más tarde se trasladó de nuevo a Santa Lucía a las 17:35 horas.
Militares en activo que participan en redes sociales dieron a conocer de esta rotación. De manera oficial no se ha hecho público el número exacto de efectivos ni la misión en Tijuana.
No obstante, fuentes consultadas indicaron que este tipo de movimientos son permanentes y son parte del refuerzo de fuerzas federales en regiones consideradas estratégicas por su incidencia delictiva y su relevancia para el control territorial, como lo es Baja California.
Añadieron que ese personal será integrado a tareas de vigilancia, patrullaje, control de zonas urbanas y apoyo a la Guardia Nacional, dentro de los despliegues que mantienen Defensa y Semar en la franja norte.
La Presidenta Claudia Sheinbaum dijo hoy que existen cuatro ejes en materia de cooperación con Estados Unidos, uno de ellos es el de “responsabilidad compartida y diferenciada”.
“Esto es muy importante, porque compartimos la responsabilidad de la seguridad de ambos lados de la frontera, pero cada uno tenemos nuestra responsabilidad. Hay una responsabilidad que ellos tienen por el consumo, hay una responsabilidad que ellos tienen de operación en su propio territorio de las armas que vienen de Estados Unidos a México.
“Y nosotros también queremos apoyar para evitar que lleguen drogas del otro lado de la frontera, pues es hasta un asunto -como lo he dicho- humanitario. Nosotros no queremos que nadie muera por sobredosis de alguna droga. Entonces, hay responsabilidades compartidas y diferenciadas, cada uno en el marco de nuestras soberanías”, dijo en su conferencia mañanera.