Una mujer de 46 años y un hombre de 60 acudieron a consulta y ahí fallecieron mientras eran atendidos; padecimientos crónicos les arrebatan la vida
Liz de la Fuente
LA PRENSA
SALTILLO, COAHUILA. — Dos personas fallecieron la tarde de este miércoles mientras recibían atención médica en distintos puntos de la ciudad, en hechos ocurridos con diferencia de minutos y que fueron clasificados por las autoridades como muertes por causas naturales.
FALLECE HOMBRE DURANTE CONSULTA PRIVADA
El primer caso se registró en un consultorio privado del poniente de Saltillo, donde un hombre identificado como José de Jesús “N”, de 60 años de edad, acudió a una cita programada en el centro médico Vita, ubicado en la colonia Rancho de Peña, para un procedimiento de carácter rutinario.
Mientras se encontraba en el consultorio, presentó una descompensación severa que derivó en un paro cardiaco. El médico tratante y el personal del establecimiento aplicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar durante varios minutos; sin embargo, el paciente no respondió y se confirmó su fallecimiento en el lugar.
Tras las diligencias realizadas por la Agencia de Investigación Criminal, se estableció que el hombre padecía diabetes, hipertensión arterial, afecciones tiroideas y descalcificación ósea, por lo que la muerte fue determinada como natural.
MUJER MUERE EN EL HOSPITAL GENERAL
Al alrededor de las 14:30 horas, una mujer de 46 años, identificada como María “N”, perdió la vida en uno de los consultorios del Hospital General de Saltillo, ubicado sobre el bulevar Carlos Abedrop López, en la colonia Postal Cerritos.
De acuerdo con la información recabada, la mujer fue trasladada por sus familiares en un vehículo particular, ya que presentaba dificultad para respirar. Al ingresar al área de control térmico del hospital, fue valorada por personal médico durante más de veinte minutos; no obstante, no respondió a las maniobras de atención y se confirmó su fallecimiento.
Se informó que la paciente padecía tuberculosis pulmonar y que el deceso se debió a un paro respiratorio. Aunque no presentaba huellas de violencia, acudió personal de la Agencia de Investigación Criminal, que descartó la comisión de algún delito, por lo que no fue necesaria la intervención del Servicio Médico Forense.
En ambos casos, los cuerpos fueron entregados a los familiares para la realización de los trámites funerarios correspondientes.