Grupo Carso inició labores iniciales de compactación de terrenos en un predio ferroviario localizado detrás del Parque Industrial Santa María, una de las zonas estratégicas del corredor industrial de Ramos Arizpe
Liz de la Fuente
LA PRENSA
Ramos Arizpe, Coahuila.— El proyecto del tren de pasajeros que conectará a Saltillo, Ramos Arizpe y Nuevo Laredo dejó atrás la etapa administrativa y comenzó a materializarse en campo. La empresa Grupo Carso, responsable de la obra tras ganar la licitación correspondiente, inició los trabajos iniciales de compactación de terrenos en un predio ferroviario localizado detrás del Parque Industrial Santa María, una de las zonas estratégicas del corredor industrial del municipio.
El alcalde Tomás Gutiérrez Merino confirmó que estas labores corresponden a la fase preliminar de una obra de gran escala que transformará la movilidad regional y detonará nuevas dinámicas económicas. En paralelo a los trabajos de preparación del terreno, la empresa constructora avanza en la instalación de un campamento de obra, donde se concentrará el personal técnico y operativo que participará en la construcción, particularmente en el área cercana a la planta tratadora y al entorno industrial de Ramos Arizpe.
Más allá del arranque físico, el gobierno municipal ha comenzado gestiones para que el proyecto tenga un impacto directo en la economía local. El edil informó que en los próximos días sostendrá reuniones de trabajo con representantes de Grupo Carso para definir esquemas de contratación de mano de obra local y proveeduría regional, en sintonía con la visión del Gobierno del Estado de que esta inversión beneficie de manera tangible a la región Sureste de Coahuila.
La intención, explicó, es que los trabajos contemplen la participación de ingenieros, operadores de maquinaria pesada, montacarguistas, constructores y prestadores de servicios del propio municipio, de modo que las compras, contrataciones y servicios asociados al proyecto se realicen prioritariamente en Ramos Arizpe y su zona de influencia. Este enfoque permitiría que la derrama económica no se limite a la construcción de la vía férrea, sino que alcance a empresas locales y familias de la región.
Gutiérrez Merino señaló que el tamaño y complejidad del proyecto obligan a una coordinación constante entre el municipio y la empresa constructora, no solo en materia laboral, sino también en aspectos técnicos, urbanos y de planeación. El conocimiento de la dinámica urbana, industrial y de crecimiento de la ciudad será clave para ajustar trazos, accesos y ampliaciones que acompañarán la infraestructura ferroviaria.
El alcalde añadió que el gobierno municipal mantendrá una gestión permanente para que las inversiones vinculadas al tren de pasajeros se reflejen en empleo formal, desarrollo económico sostenido y obras funcionales que se integren de manera ordenada al entorno urbano. En ese contexto, recordó que también se dará seguimiento a proyectos complementarios de infraestructura vial, entre ellos el Puente de Los Pinos, que continúa en etapa de planeación y revisión técnica como parte de una estrategia integral de movilidad.