Con un ritual de silencio y reflexión, los asistentes recordaron la importancia de la responsabilidad al conducir sus caballos de acero
Por Lucero Velázquez
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA. – En el mundo del motociclismo, la carretera une a las personas, pero también impone despedidas difíciles. Por ello, la noche del viernes la Plaza del Reloj se convirtió en un espacio de respeto absoluto. Cientos de motociclistas hicieron una pausa en las actividades de la Bendición de Cascos 2026 para realizar la ceremonia del “Biker Caído”, un homenaje a quienes perdieron la vida en el asfalto.
Lejos de la fiesta y el ruido habitual de las máquinas, el evento se centró en una fogata central. Alrededor del fuego, los asistentes guardaron silencio para recordar a los amigos y familiares que ya no están.
No fue solo un acto protocolario, sino un momento de reflexión sobre los riesgos del camino y la importancia de la seguridad vial.
El homenaje incluyó rituales y danzas que dieron un carácter solemne a la noche. Según explicaron los propios participantes, estas ceremonias son fundamentales para la comunidad, pues les permiten procesar el duelo de manera colectiva y reforzar los lazos de hermandad que distinguen a los motociclistas.
Más que una despedida, el acto funcionó como un recordatorio de responsabilidad. Antes de volver a sus rutas, los asistentes refrendaron su compromiso de cuidarse en la carretera y mantener viva la memoria de sus compañeros. Con este tributo, la comunidad biker dejó claro que en Parras, aunque alguien ya no esté en la formación, su nombre sigue presente en cada viaje.