CASO YA ES ATENDIDO POR LA POLICÍA CIBERNÉTICA
La víctima fue inducida a realizar una transferencia para “proteger” su cuenta; delincuentes usaron llamadas y WhatsApp para engañarla
Por: Karla Cortez/María Rodríguez
LA PRENSA
NUEVA ROSITA, COAHUILA. – La Fiscalía General del Estado investiga un presunto caso de ciberfraude y acoso telefónico en perjuicio de una profesionista, vecina de la colonia Comercial de Nueva Rosita, quien fue despojada de 62 mil 500 pesos tras ser engañada mediante llamadas y mensajes que simulaban provenir de una institución bancaria.
La afectada, identificada como Carolina “N”, de profesión ingeniera, denunció que el pasado martes recibió mensajes vía WhatsApp y diversas llamadas telefónicas de números con lada local, cuyos interlocutores se identificaron como personal del banco BBVA.
Durante la comunicación, le advirtieron sobre supuestos movimientos irregulares en sus cuentas, presuntamente realizados por una mujer identificada como Liliana Teresa Luna.
Ante el temor de perder sus ahorros y confiando en la supuesta veracidad de los protocolos bancarios, la mujer siguió las indicaciones de los presuntos asesores, quienes le solicitaron realizar una transferencia para “proteger” el saldo de sus tarjetas de crédito y débito. La víctima depositó la cantidad de 62 mil 500 pesos a una cuenta del banco Azteca.
Posteriormente, los supuestos empleados le pidieron enviar los comprobantes de la transacción a un número telefónico con lada de la Ciudad de México, lo que incrementó sus sospechas. Al acudir personalmente a su institución bancaria para aclarar la situación, confirmó que había sido víctima de un fraude.
Tras lo ocurrido, Carolina solicitó apoyo de la Policía Municipal, que la canalizó a la Fiscalía General del Estado en su destacamento de San Juan de Sabinas, donde se inició la carpeta de investigación correspondiente por el delito de fraude, además de dar vista a la Policía Cibernética para el seguimiento del caso.
Las autoridades informaron que será una vez formalizada la querella y entregadas las evidencias digitales cuando se profundicen las indagatorias.
Asimismo, se omitió la difusión de los números telefónicos utilizados, al presumirse que se trata de líneas desechables o robadas.
El caso pone de relieve la importancia de no proporcionar información bancaria ni realizar transferencias a solicitud de llamadas o mensajes no verificados, así como reportar de inmediato cualquier situación sospechosa ante las autoridades.