Monseñor Hilario González visitó Monclova este sábado, y enfatizó que la agresión surge generalmente del miedo, impotencia o frustración
Por Iván Villarreal
La Prensa
En el marco de su visita pastoral a Monclova, el obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, se refirió al tema de la violencia vicaria, que ha cobrado relevancia nacional en días recientes tras el caso de una mujer vinculada a proceso en Coahuila por este delito. El prelado enfatizó que la violencia surge generalmente del miedo, la impotencia o la frustración, y llamó a optar por respuestas cordiales en lugar de reacciones impulsivas.
“La violencia viene o por el miedo o por la impotencia. Cuando alguien se siente temeroso, inseguro o frustrado, reacciona de manera violenta ante situaciones que a veces no tienen la culpa. A veces son los más débiles, la misma familia, los amigos o los vecinos los que reciben esa reacción”, expresó el obispo González García.
El obispo subrayó la importancia de no reaccionar de forma violenta y, en su lugar, buscar ayuda adecuada. “Ojalá que en lugar de reaccionar violentamente, respondamos cordialmente. Si alguien se siente en situaciones desesperadas, de miedo, de impotencia o frustración, debe buscar la ayuda adecuada”, señaló.
En este sentido, destacó el rol de la Iglesia como espacio de paz: “La pastoral social en nuestras parroquias debe estar atenta, con centros de escucha, grupos, movimientos y celebraciones que sean lugares de encuentro para pacificarnos, para tener paz en el corazón y poder tomar decisiones con paz. Mucha gente ya no decide, reacciona. Una respuesta siempre está pensada y valorada, pero nos cuesta. Ojalá que pongamos los medios adecuados para eso”.
Las declaraciones del obispo se dan en un contexto de debate nacional por el caso de Stella “N” (o Estela/Esthela “N”), quien fue vinculada a proceso en Coahuila por violencia familiar en su modalidad de violencia vicaria —el primero de este tipo contra una mujer en el estado desde su incorporación al Código Penal en 2023—. La Fiscalía de Coahuila la acusa de impedir reiteradamente el contacto entre el padre y sus hijos, causando daño emocional y debilitando el vínculo paterno.
La visita del obispo Hilario González García a Monclova coincidió también con la conmemoración de sus cinco años al frente de la Diócesis de Saltillo, donde ha enfatizado temas como la paz, el rechazo a la violencia y el acompañamiento a las familias en contextos sociales complejos.
Con estas reflexiones, el obispo invita a la sociedad a fomentar espacios de diálogo y apoyo que promuevan decisiones reflexivas en lugar de reacciones violentas, contribuyendo a una cultura de paz en el ámbito familiar y comunitario.