que nunca dejó de creer
Un accidente lo alejó del deporte por más de 30 años; hoy vuelve a correr cada madrugada en Parras
Por Lucero Velázquez
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA. – Tras más de 30 años alejado de las competencias debido a un accidente laboral, Mario Soto Hernández regresó al atletismo impulsado por la amistad y la disciplina, manteniéndose activo a los 61 años y representando a Parras de la Fuente en competencias locales y regionales.
Mario Soto Hernández, conocido como “La Tapita”, nació el 28 de octubre de 1964 en este municipio. A su edad continúa participando de manera constante en pruebas atléticas dentro y fuera de Parras, respaldado por una rutina diaria de entrenamiento y una presencia activa en el ámbito deportivo local.
Inició en el atletismo alrededor de los 10 años de edad. Su primera competencia formal fue el 12 de diciembre de 1980, en la tradicional carrera del Santuario de Guadalupe, celebrada en Parras, marcando así el inicio de su trayectoria competitiva.
A lo largo de su carrera participó en cuatro ediciones del Maratón Lala entre 1995 y 1999, así como en dos Maratones de Saltillo.
Uno de los recorridos más exigentes y significativos fue el Séptimo Maratón de la Laguna Lala, celebrado en 1995, donde completó los 42 kilómetros atravesando Gómez Palacio, Lerdo y Torreón. En esa competencia contó con el respaldo de excompañeros de la entonces fábrica La Estrella (FLESA), quienes acudieron para brindarle apoyo.
También ha participado en pruebas de 15 y 21 kilómetros en Saltillo, en carreras en Torreón, así como en múltiples eventos locales en Parras. Durante varios años representó al municipio en los Relevos de la Narro y en los Relevos Saltillo–Monterrey.
Entre sus logros deportivos destacan los primeros lugares obtenidos durante varios años en la carrera San José Obrero, en la prueba de 15 kilómetros en Santa Isabel; la carrera del Santo Niño, en los 10 kilómetros, así como diversas ediciones de la carrera del Burócrata, también en la distancia de 10 kilómetros.
El 31 de enero de 1999, la Liga de Atletismo de Parras le organizó una carrera en su honor como reconocimiento a su trayectoria deportiva. El evento se realizó en su domicilio, ubicado en el Barrio del Venado, ante la presencia de vecinos, atletas y aficionados.
EL DÍA QUE CAMBIO SU VIDA
A los 20 años de edad, mientras trabajaba en la fábrica La Estrella, sufrió un accidente laboral que derivó en la amputación de su brazo izquierdo, hecho que lo obligó a abandonar el atletismo por más de tres décadas, periodo en el que se enfocó en sacar adelante a su familia.
Su regreso al deporte ocurrió tras una charla con su amigo Rodolfo Seca, quien lo motivó a retomar una actividad que había sido parte esencial de su vida. Ese impulso fue decisivo para volver a entrenar y competir.
Actualmente entrena todos los días, iniciando su rutina entre las 5 y 6 de la mañana, recorriendo entre 10 y 15 kilómetros diarios, con un día de descanso a la semana y distancias mayores los fines de semana. Entre sus rutas habituales se encuentran los tramos hacia el Rincón del Montero y la zona del Ojo de Agua.
Además de competir en Parras, participa en eventos fuera del municipio, representando a la ciudad. Señaló que los corredores locales cubren por cuenta propia los gastos de inscripción, transporte y alimentación, lo que limita su participación en competencias más lejanas.
De manera paralela, Mario Soto atiende un pequeño negocio de abarrotes, del cual obtiene los ingresos para solventar sus gastos personales y parte de su actividad deportiva.
INVITA A LA CARRERA DEL TIGRE
Informó que el próximo 22 de febrero se realizará la Carrera del Tigre, con punto de reunión en la palapa conocida como “La Tapita”, extendiendo la invitación a atletas locales y foráneos.
Asimismo, destacó que cada 28 de octubre organiza la tradicional reliquia en honor a San Judas Tadeo, fecha en la que también se lleva a cabo una carrera atlética.
Actualmente continúa preparándose para futuras competencias, entre ellas el Maratón Lala y diversas carreras regionales, con el objetivo de seguir representando a Parras de la Fuente.
Sobre su discapacidad, señaló que con el tiempo comprendió que la más difícil no es la física, sino la mental, aquella que frena y convence de no intentarlo. Hoy, cada kilómetro que recorre es una muestra de que la voluntad puede ser más fuerte que cualquier limitación.