Según la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación, hacer uso de la IA no impide participar, siempre que el aporte de las personas reales sea “significativo y relevante para la obra presentada”, pero no todos coinciden en cómo entender eso
Por STAFF / LATINUS
La Prensa
Aunque en principio sólo los humanos pueden optar a un premio Grammy, ante el crecimiento y buen desempeño de la inteligencia artificial generativa no está del todo claro lo que eso puede significar para esta 68 entrega de los galardones este domingo 1 de febrero.
“Una obra sin autoría humana no es elegible en ninguna categoría” sentenció en 2023 la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación de los Estados Unidos que entrega este galardón; sin embargo, matiza al señala que el componente humano debe ser “significativo y relevante para la obra presentada”.
En ese sentido, los votantes de la academia no tuvieron problema para premiar en 2025 como Mejor interpretación de rock a la canción “Now and Then” de los Beatles, una grabación que habría sido imposible hacer sin inteligencia artificial (IA) para limpiar el demo hecho por John Lennon y juntarlo con la guitarra de George Harrison de un ensayo y el arreglo posterior de Paul McCartney.
Pero ahí estaba muy claro que la composición y la interpretación eran totalmente humanas, y para Mark Benincosa, ingeniero de sonido y profesor en la West Virginia University, no siempre está tan claro cómo se puede entender la expresión “significativo y relevante”.
Hazme un estribillo pegajoso
Según los estándares de la academia, “¿está bien usar un generador de música con IA para añadir coros a una canción que escribí y grabé con humanos? Casi con toda seguridad”, escribe Benincosa.
Pero, “¿qué tal usar una herramienta de IA para generar una melodía y una letra que se conviertan en el gancho de la canción?”, agrega.
Qué tal si le pedimos a la IA un estribillo “de ocho compases para una canción pop en la tonalidad de sol mayor y 120 pulsaciones por minuto”, que tenga “una melodía pegadiza y una letra fácil de recordar y repetir” con el tema “el triunfo del espíritu humano ante la adversidad”, agrega el ingeniero de sonido.
Si se le pide esto varias veces a la IA, lo más probable es que entre los resultados haya un estribillo verdaderamente bueno. Si a eso “le escribo un par de estrofas y un puente que se ajusten a ella, y luego hago que personas lo interpreten todo, ¿sigue siendo una contribución humana significativa?”, pregunta Benincosa.
Usar IA no impide aspirar a un Grammy, quizá hasta ayude
Por su parte, Harvey Mason Jr., el director ejecutivo de la academia, señala: “Mi perspectiva siempre será proteger a los creadores humanos, pero también debo reconocer que la IA es sin duda una herramienta que se utilizará“.
En entrevista con Fast Company, Mason señala que “por ahora, usar la IA no te impide presentarte a los Grammys. Hay ciertas cosas que debes cumplir y ciertas reglas que debes seguir, pero no te impide participar”.
De hecho, Mason, quien también es compositor y productor musical dice: “No me importa admitir que la uso (la IA) como herramienta creativa“, aunque agrega que prefiere sentarse al piano y componer “algo que represente mis sentimientos, mis emociones, lo que estoy pasando en mi vida, mis historias”.
En la misma entrevista, pero sin referencia a la IA, Mason señala que “los nominados al Grammy buscan reflejar el mercado (musical), esa es nuestra esperanza”. Y el hecho es que al mercado no parece importarle mucho cómo fue generada la música y en muchos casos ha recibido bien a la música hecha por IA.
Al respecto, Benincosa tiene más dudas: “La IA no sólo puede usarse para crear una canción, sino que también se pueden usar bots de IA para generar clics y escuchas“.
“Esto plantea la posibilidad de que los algoritmos de recomendación de los servicios de streaming estén siendo entrenados para ofrecer esta música a suscriptores humanos”. Agrega que la mayoría de esos servicios “afirman no apoyar esta práctica“, aunque por otro lado no suelen especifican si la música o el artista fueron generados por IA.
La música con IA ya está aquí
Benincosa admite que “la Academia de la Grabación está haciendo todo lo posible para reconocer y abordar estos desafíos con una tecnología que evoluciona tan rápidamente”.
Sin embargo, aclara que “no hace mucho, los programas de corrección de tono como Auto-Tune causaron bastante controversia”. Ahora, el uso de los programas de corrección de tono se escucha en casi todos los géneros musicales, y no es un obstáculo para ganar un Grammy“.
En lo que respecta a los Grammys, Mason aclara que, aunque lo desean, no son un reflejo del mercado sino que “en realidad reflejan la voluntad de los votantes”.
En la academia “tenemos aproximadamente 15 mil miembros con derecho a voto. Todos ellos son músicos profesionales, ya sean compositores, arreglistas, productores o artistas”. Ellos, en conjunto, decidirán qué tanto se nota, se acepta y se premia la participación de la IA.