Las piezas de fieltro antiflamas son rastreadas por coleccionistas, al adoptar un valor histórico tras casi 80 años de la quebrada siderúrgica
Alberto Rojas Carrizales
LA PRENSA
Entre la nostalgia y el recuerdo de Altos Hornos de México, en los puestos de venta de ropa usada y redes sociales, se ofrecen como reliquia las emblemáticas chamarras invernales y anti-flama de la siderúrgica, que son rastreadas por coleccionistas, en promedio se comercializan en 150 pesos en aceptables condiciones.
Las chamarras de franela y fieltro, durante casi 80 años fueron indumentaria de seguridad del personal de la siderúrgica, cerrada en diciembre de 2022, pero con proyectos de reapertura tal vez con otra razón social, en caso de resultado exitoso durante la subasta del 27 de febrero.
Las prendas son exhibidas afuera de domicilios particulares colgadas en ganchos, además en los mercados denominados ‘pulgas’ y en redes sociales, son principalmente chamarras y camisas de manga larga en tonos gris y gris oscuro, y en la parte frontal el emblema icónico de AHMSA.
Esta ropa adquiere un valor especial, al convertirse en piezas de historia con décadas de intensa labor de los trabajadores en la producción de acero, además nostalgia al recordar ellos el último turno en diciembre de 2022 en víspera de Nochebuena en las vastas instalaciones.
En su época de mayor auge, la siderúrgica llegó a emplear hasta 20 mil trabajadores sindicalizados, de los cuales más de 14 mil correspondían a Planta 1 adheridos a la Sección 147, la muchedumbre abandonaba la factoría luciendo en invierno las chamarras,
Al momento de su cierre la empresa tenía 9 mil 865 obreros y empleados de confianza distribuidos en sus dos plantas, actualmente, el futuro de la empresa permanece en expectativa, inmersa en un proceso de posible reapertura, mediante una subasta dirigida a inversionistas interesados.
Las chamarras se transforman en ropa nostálgica, para muchos, adquirirlas significa conservar un pedazo de la historia de AHMSA, que dejó huella en muchas generaciones, se consiguen en puestos callejeros, ‘pulgas’ o redes sociales donde los vendedores publican fotos y detalles.
De concretarse la venta de AHMSA en la audiencia pública de la subasta del próximo 27 de febrero, los nuevos dueños decidirían si conservan la misma razón social o la modifican; cuando en 1991 fue privatizada, Grupo Acerero del Norte la conservó en tiempos que la empresa tenía entonces 49 años desde el inicio de su construcción en 1942. Las chamarras se transforman en ropa nostálgica, para muchos, adquirirlas significa conservar un pedazo de la historia de AHMSA.