Fernanda Blaz habló por primera vez sobre su relación pasada y reveló episodios de control y desgaste emocional.
La creadora de contenido Fernanda Blaz rompió el silencio sobre todo lo que vivió en la relación que tuvo con el youtuber Gabriel Montiel, conocido como Werevertumorro, durante el episodio 108 del podcast Hablemos de Tal con UnTalFredo.
Blaz relató que durante la relación enfrentó control económico, grabaciones constantes y un deterioro progresivo de su salud emocional. Cabe señalar que la pareja de influencers mantuvo una relación de siete años y que la ruptura entre ambos fue hecha pública en noviembre de 2023.
A lo largo del episodio, Fernanda explicó que en sus inicios profesionales fue víctima de la precariedad laboral en medios y en el mundo del modelaje, por lo que durante algún tiempo normalizó prácticas como no cobrar o aceptar condiciones desventajosas.

La creadora señaló que su testimonio busca exponer dinámicas que, aseguró, suelen pasar desapercibidas en la industria digital cuando se mezclan vínculos afectivos y proyectos laborales sin acuerdos claros. Cabe señalar que en el podcast no se mencionó el nombre Gabriel Montiel.
Quién es Fernanda Blaz y cómo inició la relación
Fernanda Blaz es originaria de Jalapa, Veracruz. Estudió comunicación y trabajó en radio, televisión local y modelaje antes de mudarse a la Ciudad de México. En el episodio relató que conoció a Gabriel Montiel en un antro y que, en un principio, no conocía a fondo su trabajo, aunque sí sabía quién era.
Blaz explicó que, al inicio de la relación, idealizó a su entonces pareja y minimizó señales de alerta, como el hecho de que él saliera con otra persona cuando comenzaron a salir.
“No, güey, yo lo amaba, o sea, yo te lo juro que era mi vida, era el mejor hombre, jamás me va a engañar, o sea, él es top, yo lo mega admiraba”, expresó al describir cómo percibía la relación.
Aunque sostuvo la relación e incluso llegó a pelear con su mamá y sus amigas por defender a su expareja, señaló que su cuerpo reaccionaba de otra manera.
“Pero mi cuerpo hablaba, ¿sabes?”, dijo, al explicar que comenzó a experimentar tranquilidad cuando se separaban, así como episodios de angustia, tristeza persistente y una sensación constante de insatisfacción emocional dentro de la relación.
La creadora relató que, cuando su pareja se ausentaba, sentía una calma momentánea, seguida de crisis emocionales. “Él se iba y yo estaba tan tranquila”, afirmó.
Control y presunta estafa: lo que revela el testimonio
Blaz explicó que la relación evolucionó rápidamente hacia un proyecto de creación de contenido, sin contratos ni acuerdos formales. Indicó que desconocía el alcance económico real de los proyectos y que no tenía claridad sobre la estructura financiera del trabajo que realizaban juntos.
De acuerdo con su testimonio, la producción de contenido se volvió constante y absorbente, al punto de desdibujar los límites entre su vida personal y el trabajo. Señaló que asumió esta dinámica como normal, influida por experiencias previas en las que trabajó sin remuneración adecuada.
Relató que, ante estas situaciones, optaba por guardar silencio. “Pero como él siempre quería tener la razón, me quedaba yo callada”, explicó, al señalar que sentía que cualquier inconformidad era invalidada.
En el ámbito económico, Blaz fue directa al señalar la falta de información sobre los ingresos reales. “Nunca me decía cuánto ganaba realmente”, afirmó al hablar de la opacidad financiera que, dijo, marcó la relación.
También denunció que se le descontaba un porcentaje fijo de sus ganancias. “Me cobraba 30 por ciento de todo”, expresó, al explicar que este cobro se aplicaba sin negociación previa ni un acuerdo por escrito.
Relató que, en varias ocasiones, tuvo que insistir para recibir pagos. “Se molestaban cuando cobraba”, dijo, al describir una dinámica en la que pedir su dinero generaba tensión y culpa.
POR: EXCELSIOR