A sus 38 años, el tamaulipeco reconstruye su vida en Monclova y recupera su estabilidad laboral
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
Tras ser deportado de Estados Unidos, Sergio Antonio Huerta Galarza, de 38 años, encontró en el oficio del autotransporte una nueva oportunidad para reconstruir su vida y alcanzar estabilidad laboral en Monclova.
Originario de Tamaulipas, Huerta Galarza vivió gran parte de su vida en Estados Unidos, a donde fue llevado desde los cinco años. Allá trabajó en el ramo de la carpintería y la remodelación en general.
“Cuando estaba en Estados Unidos tenía un vecino que era trailero. Desde niño se me hacía algo muy grande. Ahora que estoy en México se me dio la oportunidad de ejercer este oficio y, con sacrificio, hicimos el estudio”, expresó.
Fue en Monclova donde conoció a su esposa, con quien decidió formar su proyecto de vida, descartando regresar a Tamaulipas debido a la situación complicada que, señala, se vive en aquella región.
Aunque domina el idioma inglés gracias a los años que vivió en la Unión Americana, no cuenta con un documento que lo certifique, pero afirma tener la facilidad para hablarlo y traducirlo, lo que podría representar una ventaja competitiva en el sector.
Su objetivo ahora es claro: lograr estabilidad laboral y cumplir metas pendientes. Tiene la intención de integrarse nuevamente a la empresa Transportes Bortoni, donde anteriormente ya recibió una oportunidad.
Reconoce que el trabajo de operador implica sacrificios, como perderse fechas importantes y convivencias familiares. “Es un trabajo triste por eso, pero vale la pena. Para tener a la familia bien, hay que hacer sacrificios”, afirmó.
A diferencia de otros compañeros que buscan prepararse para realizar viajes hacia Estados Unidos, Sergio descarta esa posibilidad. Su meta está en México, donde apuesta por consolidarse profesionalmente y construir un mejor futuro.