Se cumplieron dos meses desde que un camión recolector chocó la camioneta de los connacionales, sin que la primera autoridad responda a los afectados
María Rodríguez
LA PRENSA
NUEVA ROSITA, COAH.- Lo que debió ser un servicio público para beneficio de la comunidad terminó convertido en un presunto caso de negligencia que hoy mantiene a una familia sin su único patrimonio vehicular y sin respuesta oficial por parte del gobierno municipal que encabeza Oscar Ríos Ramírez.
Desde hace ya casi dos meses, el 3 de enero, un camión recolector de basura del Ayuntamiento de Nueva Rosita se impactó contra la camioneta propiedad del señor Marcial, dejándola en pérdida total. De acuerdo con la denuncia pública realizada por familiares y testigos, la unidad municipal presuntamente circulaba sin frenos, sin placas y era conducida por una persona que no contaba con licencia.
Los señalamientos han generado indignación social, pues de confirmarse representarían una grave omisión en los protocolos de seguridad y mantenimiento de unidades oficiales, poniendo en riesgo no solo a los afectados, sino a toda la ciudadanía.
La camioneta siniestrada era, según los afectados, el único medio de transporte que la familia utilizaba para trasladarse desde Texas y visitar a sus familiares en la región. Con sacrificio lograron adquirirla, y hoy se encuentran sin vehículo y sin indemnización.
Hasta el momento, aseguran que no han recibido pago alguno por los daños ocasionados.
Otro de los puntos que ha generado controversia es que, según la denuncia, el camión municipal fue retirado del corralón por instrucciones del alcalde Oscar Ríos Ramírez, sin que previamente se hubiera cubierto la reparación del daño ni alcanzado un acuerdo con el afectado.
Ciudadanos cuestionan la falta de postura pública por parte del edil y señalan que el silencio institucional aumenta la percepción de impunidad.
Especialistas en administración pública señalan que los gobiernos municipales tienen la obligación de garantizar que sus unidades operen en condiciones óptimas y que su personal esté debidamente acreditado, ya que cualquier omisión puede derivar en responsabilidades civiles e incluso penales.
La ciudadanía de Nueva Rosita espera una respuesta oficial que esclarezca los hechos y garantice que casos como este no vuelvan a repetirse.