Exigen la intervención de las autoridades educativas, para garantizar que la escuela sea un espacio seguro para sus hijos
Por Iván Villarreal
La Prensa
Padres de familia de la Escuela Primaria “Silvestre Flores Adame”, ubicada en la colonia Miravalle 5, convocaron a medios de comunicación para dar a conocer una situación que, aseguraron, se había prolongado por tres años sin recibir una solución. Antes de la hora de salida, a las 12:30 horas, informaron que recabarían firmas para solicitar la intervención de las autoridades educativas y, de ser necesario, del DIF, ante presuntos casos de bullying cometidos por un alumno del grupo 3° B.
De acuerdo con los testimonios, el problema inició desde que los menores cursaban el primer grado. Mirna García, madre de un alumno afectado, señaló que su hijo había sido víctima de insultos y agresiones físicas. “Me llegó con moretones, incluso con el ojo morado, y no hicieron nada”, expresó. Afirmó que, pese a dialogar con la anterior directora y posteriormente con la actual docente, no se aplicaron sanciones ni medidas que frenaran la conducta del menor señalado.
Otra madre de familia, Janet, relató que su hijo también fue víctima de una agresión reciente. Explicó que en una ocasión el menor señalado le bajó los pantalones y en otra llegó con el labio inflamado tras un presunto empujón. Indicó que la maestra intentó que la madre del alumno firmara un documento, pero se retiró molesta sin acceder. Señaló además que, hasta donde supo, no existió suspensión ni castigo formal, y el estudiante continuó asistiendo a clases.
Por su parte, Ximena Pedrosa comentó que su hija, quien tenía poco tiempo en el plantel, también fue objeto de insultos. Señaló que, aunque en su caso las agresiones habían sido verbales, temía que la situación escalara. Las madres coincidieron en que los incidentes ocurrieron principalmente durante el recreo, aunque también frente a la maestra, y aseguraron que el menor utilizaba lenguaje inapropiado e influía en otros compañeros.
Las madres señalaron que intentaron dialogar con los padres del niño señalado, pero no obtuvieron una respuesta favorable. Incluso mencionaron que el padre reaccionó de manera agresiva y que existían testimonios de que alentaba a su hijo a defenderse con violencia. Consideraron que el menor requería atención especializada y que las autoridades debían intervenir para salvaguardar la integridad de los estudiantes.
Finalmente, informaron que continuarían reuniendo firmas para solicitar una solución inmediata, ya fuera mediante medidas disciplinarias o la canalización a apoyo psicológico, con el objetivo de garantizar la seguridad y bienestar de los alumnos del plantel.