Se trata en una producción pensada para cantar y bailar de principio a fin con un despliegue técnico que exige precisión logística y operativa.
El regreso de Ricky Martin a los escenarios volvió a colocarlo en el centro de la conversación tras su aparición junto a Bad Bunny en el pasado Super Bowl. Más allá del momento televisivo, la expectativa ahora está puesta en su gira por México y, en particular, en el concierto del próximo 20 de marzo en el Walmart Park, casa de los Sultanes de Monterrey, donde se prepara un montaje de gran escala.
Para la empresa promotora Music Vibe, responsable de la gira en el país, el reto no es menor. Daniel Miranda Briseño explica que el espectáculo que llegará a Monterrey responde a una producción internacional diseñada por el propio artista y su equipo, con un despliegue técnico que exige precisión logística y operativa.
“Yo creo que a todos nos recordó el tamaño de estrella que es Ricky Martin. Es el máximo referente internacional, sobre todo para el mercado latino y para los boricuas. Verlo en el Super Bowl fue recordar esa dimensión”, comento Daniel Miranda
El show que se presentará en la ciudad dista del formato sinfónico que ofreció hace tres años en Monterrey. En esta ocasión, la propuesta apunta a un recorrido por sus mayores éxitos, con la energía y el ritmo que han marcado su carrera.
“Es un show de hits con toda la producción que diseñó Ricky Martin con su equipo. Estamos hablando de más de 30 toneladas de audio, luces y video. Hay un despliegue importante de bailarines, pirotecnia y, sobre todo, los éxitos en sus versiones originales”.
El escenario será uno de los elementos centrales. Se instalará una estructura de 30 metros de largo por 20 de altura, acompañada de una pasarela que permitirá al cantante acercarse al público en distintos momentos del espectáculo. Esa cercanía, explica Miranda, es uno de los cambios más relevantes respecto a montajes anteriores.
“Este show tiene un escenario gigantesco y una pasarela que hará que Ricky esté mucho más cerca de la gente. Habrá una conexión más directa con el público. Además, el despliegue de escenografía trae varias sorpresas que se irán descubriendo esa noche”.
El traslado de una producción de estas dimensiones implica una coordinación milimétrica entre ciudades. La gira contempla siete fechas en el país, incluyendo Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Mérida, León y Querétaro. Cada sede requiere adaptación técnica sin alterar la esencia del espectáculo.
“Tiene su complejidad, pero es lo que hacemos cada fin de semana. Siempre hay imprevistos en una producción de este tamaño, pero estamos preparados para resolverlos. Es nuestro día a día”.
En el caso del Walmart Park, el reto consiste en transformar un estadio de béisbol en un recinto apto para un concierto internacional. La adecuación del espacio incluye instalación de audio de alta potencia, sistemas de iluminación sincronizados, estructuras de soporte y protocolos de seguridad reforzados.
Para Daniel Miranda, hay dos momentos clave en cada montaje. El primero ocurre cuando el artista pisa el escenario y el público responde; el segundo, cuando el recinto queda vacío sin incidentes.
“El momento que más disfruto es cuando el artista sale y escuchas al público gritar. Y también cuando el estadio se vacía y todo terminó con saldo blanco. Para nosotros la seguridad es lo más importante; si no hay seguridad, no hay diversión”.
Music Vibe ha apostado por llevar espectáculos a recintos que no siempre habían sido considerados como sedes habituales para conciertos masivos. El estadio de los Sultanes se ha convertido en una alternativa recurrente para la empresa en Monterrey.
“Nosotros creemos en la democratización de los eventos masivos. Queremos llevar conciertos a más ciudades y a más espacios. Hemos encontrado en el estadio de los Sultanes una casa importante en Monterrey”.
La gira de Ricky Martin abre la temporada de conciertos de la promotora este año, que incluirá presentaciones de distintas figuras internacionales. Sin embargo, la fecha del 20 de marzo concentra la atención por tratarse de uno de los artistas latinos con mayor trayectoria global.
A días del concierto, los organizadores reportan disponibilidad limitada en algunas zonas del recinto. La expectativa apunta a una noche de producción robusta, con un repertorio diseñado para recorrer distintas etapas de la carrera del puertorriqueño.
El 20 de marzo, el Walmart Park dejará por unas horas el diamante de béisbol para convertirse en escenario de uno de los espectáculos pop más ambiciosos del año en Monterrey. Un montaje de gran formato que busca responder a la dimensión internacional de Ricky Martin y a la demanda de un público que espera verlo de cerca, en una producción pensada para cantar y bailar de principio a fin.
Por: STAFF/MILENIO