La principal diferencia entre cada uno de esos movimientos, integrados sobre todo por jóvenes, estriba en cómo entienden la identificación persona – animal, lo que se concreta en comportamientos específicos de cada colectivo
La comunidad therian crece y se multiplica. Las redes sociales han contribuido sin duda, a visibilizar un movimiento al que se han sumado jóvenes de todo el mundo.
Pero quienes se definen como therian no son las únicas personas que recurren a esa caracterización llamativa. De hecho, los ‘therians’ tal vez no lo hagan, pero es común que sí se disfracen los seguidores de los movimientos furry y otherpaw. ¿Qué diferencias hay entre uno y otros?
Con carácter general, la principal diferencia entre cada comunidad estriba en cómo entienden la identificación persona – animal y eso se concreta en comportamientos específicos de cada colectivo.
Qué son los ‘therian’
Los therian se definen como personas «que sienten, a nivel espiritual, psicológico o metafísico, que son en parte un animal no humano» y afirman que se trata de una conexión involuntaria. Defienden también que «esta identificación no implica una transformación física literal». Así, pueden utilizar máscaras y disfraces o no y desplazarse en cuadrupedia o no, ya que que su identidad no está relacionada con la caracterización: es una cuestión de identificación con un animal o especie concretos (teriotipo) y de autoreconocimiento como tal.
Diferencias entre ‘therian’ y ‘furry’
La comunidad furry, en cambio, agrupa a personas que sienten afinidad por determinados animales con rasgos humanos (antropomórficos) y crean personajes (fursonas) que combinan rasgos reales o idealizados de una persona con los de ese animal. En este caso no se trata de una identificación espiritual o emocional, como en el caso de los therian, sino de la creación de un avatar que ayuda a expresarse con libertad de forma creativa.
Rasgos de ‘otherpaw’
Y aún hay un tercer colectivo conocido como otherpaw. En este caso, se trata de personas que disfrutan actuando como animales en determinados momentos y contextos. Son personas que interpretan un personaje en el marco de un juego de rol. Así, utilizan máscaras de animales y otros complementos (colas, por ejemplo) e, incluso, se desplazan en cuadrupedia, pero se identifican como personas y no sienten conexión espiritual con los animales, como sí lo hacen los therians.
Por: STAFF/ELCOMERCIO