La paciencia se agotó entre los habitantes de Nueva Rosita por el abandono del Alcalde Oscar Ríos, que no cumple ni con los servicios básicos
María Rodríguez
LA PRENSA
NUEVA ROSITA, COAHUILA.- La paciencia se agotó en Nueva Rosita. Habitantes de la colonia Comercial alzaron la voz contra el alcalde Óscar Ríos Ramírez ante lo que califican como una muestra clara de abandono: más de diez días sin que el camión recolector pase por la avenida Reforma, a la altura de MERCO.
El resultado es visible y respirable para cualquiera que transite por la zona: una enorme loma de desperdicios acumulados que crece día con día, acompañada de olores fétidos que los vecinos del arroyo cercano deben soportar las 24 horas. La problemática ya no es solo estética, es un foco de infección.
Los colonos denuncian que han reportado en repetidas ocasiones la falta del servicio de recolección, sin obtener respuesta efectiva del gobierno municipal. Mientras tanto, la basura se descompone bajo el sol y las ratas cada vez más grandes y visibles hurgan entre los desechos en plena vía pública.
La escena contradice cualquier discurso oficial sobre orden urbano o calidad de vida. Para los vecinos, no se trata de un retraso aislado, sino de una omisión que vulnera su derecho a vivir en condiciones dignas y salubres. La acumulación prolongada de residuos representa un riesgo sanitario real, especialmente para niños y adultos mayores.
La crítica social apunta directamente a la administración municipal: la recolección de basura es un servicio básico, no un favor político. Cuando falla, el impacto recae en las familias que cumplen con sus obligaciones y pagan sus contribuciones.
Hoy, la exigencia es clara: solución inmediata, no promesas. Porque mientras el Ayuntamiento guarda silencio, los habitantes de la colonia Comercial continúan viviendo entre la inmundicia, los malos olores y la amenaza constante de plagas.