Policías aseguraron el vehículo con maniobras especiales en el ejido San Antonio de las Alazanas; conductora resultó ilesa
Liz de la Fuente
LA PRENSA
ARTEAGA, COAHUILA. – La oportuna intervención de corporaciones municipales evitó una posible tragedia la noche del 22 de febrero en la sierra de Arteaga, luego de que un automóvil quedara peligrosamente suspendido al borde de un barranco en el ejido San Antonio de las Alazanas.
El incidente se presentó en el paraje conocido como Las Flores, donde una mujer de 62 años, originaria de Saltillo, solicitó apoyo al percatarse de que su vehículo permanecía inclinado hacia uno de sus costados, a escasos metros de un pronunciado desnivel. La conductora temía que la unidad se precipitara en cualquier momento debido a la inestabilidad del terreno.
En respuesta al llamado, elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal arribaron al sitio a bordo de las patrullas 6520 y 6521. Tras evaluar el escenario, confirmaron el alto riesgo y procedieron a implementar maniobras de aseguramiento.
Con apoyo de una banda de nailon sujeta a una de las unidades oficiales, los agentes lograron estabilizar el automóvil y evitar que se deslizara por la pendiente. Las labores se extendieron por varios minutos, complicadas por las características del camino serrano, estrecho y con pronunciadas inclinaciones.
Finalmente, el vehículo fue colocado en una superficie firme, lejos del borde del precipicio. De acuerdo con el reporte oficial, la conductora resultó ilesa y no requirió atención hospitalaria.
El suceso pone de relieve los riesgos que implican las vialidades rurales en zonas montañosas, especialmente durante la noche. En esta ocasión, la rápida reacción policial marcó la diferencia entre un incidente controlado y un desenlace fatal.