El Partido del Trabajo rechaza una iniciativa “regresista” y advierte que no se someterá a Morena, pese a recursos del CENDI
Por: Jesús Medina
LA PRENSA
El Partido del Trabajo (PT) marcó distancia pública con Morena al rechazar la reforma electoral impulsada por el partido en el poder y la administración federal, en lo que representa uno de los rompimientos políticos más claros dentro del bloque oficialista.
En dos boletines difundidos en sus redes sociales oficiales, el PT fijó postura contundente. En el primero, la dirigencia señaló que “no por tener recursos del CENDI se va a someter a Morena”, dejando claro que los apoyos o esquemas vinculados a centros de desarrollo infantil no condicionan su posición política ni su voto legislativo.
En un segundo posicionamiento, el partido fue aún más frontal al advertir que no acompañará una reforma electoral regresista, al considerar que algunos de los planteamientos afectan la representación política y la equidad entre fuerzas partidistas.
La postura del PT rompe con la narrativa de bloque compacto que Morena había sostenido en torno a la reforma, particularmente en temas como la reducción del financiamiento público, la modificación del sistema de representación proporcional y los ajustes a órganos electorales.
El distanciamiento no es menor. Morena necesita el respaldo total de sus aliados para avanzar en cambios constitucionales, y el señalamiento directo del PT introduce una fisura política relevante en la coalición oficialista.
El contexto se vuelve aún más delicado al cruzarse con los procesos electorales en curso en estados como Coahuila. Fuentes internas señalan que la postura firme del PT podría derivar en cambios de estrategia, reacomodos e incluso eventuales rompimientos locales, especialmente ante la definición de candidaturas y alianzas.
El mensaje del PT es claro: no acompañará una reforma que considere regresiva ni aceptará presiones políticas, incluso si estas provienen del partido en el poder federal.
El rompimiento abre un nuevo capítulo en la relación Morena–PT y coloca en el centro del debate la viabilidad política de la reforma electoral en un momento clave del calendario electoral nacional.