Irán ha prometido vengar la mu3rte de Jameneí
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que la operación lanzada en la víspera para derrocar al régimen iraní va más rápida de lo previsto.
Trump hizo está afirmación en una entrevista con la cadena estadounidense CNBC un día después de que comenzaran los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, donde fue asesinado el líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jameneí, en el poder desde 1989.
En una conversación telefónica con el periodista Joe Kernen, el presidente dijo que la operación, bautizada por el Pentágono como ‘Furia Épica’, está “adelantada a lo previsto”, explicó la cadena.
Tres militares estadounidenses murieron y otros cinco resultaron gravemente heridos durante la operación, según informó el Comando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (Centcom).
Los bombardeos conjuntos de Israel y Estados Unidos contra Irán comenzaron el sábado, cuando murió el ayatolá junto a buena parte de la cúpula militar iraní, y han continuado este domingo con varias oleadas de ataques sobre Teherán.
Irán ha prometido vengar la muerte de Jameneí y, hasta el momento, ha atacado Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait, entre otros aliados de Washington donde la potencia norteamericana mantiene bases militares.
La República Islámica, que atraviesa por su momento más complejo desde su fundación en 1979, se apresura además para buscar un sucesor de Jameneí y nombró a un triunvirato para pilotar la transición.
Trump, que se encuentra en su residencia privada de Mar-a-Lago, en Florida, anunció en la madrugada del sábado el lanzamiento de esta operación, cuyo objetivo es derrocar el régimen iraní, pese a que Washington y Teherán mantenían negociaciones para un nuevo pacto nuclear.
El mandatario estadounidense, que hizo campaña en 2024 con la promesa de mantener a Estados Unidos alejado de guerras exteriores, reconoció en su anuncio que podría haber bajas de “valientes héroes estadounidenses”.
La oposición demócrata denuncia no haber sido informada previamente del ataque y acusa al Gobierno de haber iniciado una guerra encubierta sin la autorización del Congreso, órgano que tiene la potestad de aprobar una intervención bélica en el exterior.