La estudiante de la preparatoria Juan Agustín de Espinoza destaca en el certamen nacional de SIPINNA y graba en la CDMX con el sello de nuestro Pueblo Mágico
Por: Lucero Velázquez
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA. – Hay voces que se pulen en conservatorios y otras que florecen en la intimidad del hogar. La de Ximena Marisol Contreras Verástegui pertenece a estas últimas. A sus 16 años, esta estudiante de la preparatoria Juan Agustín de Espinoza ha logrado lo que muchos buscan tras años de academia: destacar en escenarios municipales, estatales y nacionales con una preparación puramente empírica.
EL PRIMER ESCENARIO: LA SALA DE CASA
Su historia no necesitó de reflectores para encenderse. Todo comenzó a los siete años, cuando su padre le pidió interpretar “Los Laureles”. Ese momento en la sala de su casa marcó el inicio de un entrenamiento diario basado en la afinación, la proyección y, sobre todo, la constancia.
Mientras otros competidores cuentan con técnica especializada, Ximena avanza con una fe inquebrantable en su herencia musical. Aunque explora el pop en inglés, su alma pertenece al regional mexicano.
Influenciada por leyendas como Lola Beltrán y Ramón Ayala —quien incluso le obsequió un vinilo autografiado tras reconocer su talento—, la joven ha encontrado en la balada y el mariachi su verdadera identidad.
DE PARRAS A LOS GRANDES ESTUDIOS
El ascenso de Ximena ha sido meteórico. Tras triunfar en el certamen local “Vive Libre Sin Drogas”, su voz cruzó las fronteras del municipio. Fue seleccionada como una de las cinco mejores voces de Coahuila para grabar el tema oficial del SIPINNA en la Ciudad de México.
En los mismos estudios donde han dejado huella artistas como Natalia Lafourcade y Julieta Venegas, Ximena grabó con la convicción de quien sabe que el talento, cuando es genuino, no pide permiso.
TEMPLE ANTE LA ADVERSIDAD
Más allá de la voz, Ximena ha demostrado el temple que exige el escenario. Durante una presentación en Villamagia 2025, una falla técnica apagó su micrófono; lejos de amedrentarse, su presencia y el apoyo del público infantil convirtieron el incidente en un coro colectivo que erizó la piel de los asistentes.
Detrás de la artista hay un equipo sólido: el apoyo logístico de sus abuelos, la guía de su padre y la asesoría de maestros como José Juan Velázquez y la maestra Nora.
UN FUTURO CON PROPÓSITO
Ximena no pierde el piso. Mientras sueña con escenarios más grandes y una formación profesional, mantiene la meta clara de convertirse en maestra de preescolar. Hoy, su voz no solo entona melodías; representa la tenacidad de la juventud parrense. Porque para Ximena Contreras Verástegui, el vuelo apenas comienza.