“PILO”: DE GUARDIÁN FIEL A INESPERADO AGRESOR
Con optimismo y cuidados Greisy supera etapa crítica en el hospital Amparo Pape; médicos le lograron reconstruir su cuero cabelludo
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
FRONTERA, COAHUILA. – Greisy Leticia Jiménez Castañeda, de siete años de edad, fue atacada por quien consideró su fiel y protector compañero de cuatro patas: “Pilo”, un perro de raza Pastor Belga Malinois que formaba parte de su familia desde hacía cinco años.
La menor se encuentra actualmente estable y bajo supervisión médica en el hospital Amparo Pape de Benavides, luego de haber sido intervenida quirúrgicamente por las severas heridas que sufrió en el cuero cabelludo.
El ataque ocurrió el pasado viernes alrededor de las 18:00 horas, en el interior de su domicilio ubicado en la colonia Héroes de Nacozari. De acuerdo con lo informado por su madre, Alejandra Daniela Viana Castañeda Martínez, minutos antes la niña se encontraba en casa junto al animal, quien ingresó a la vivienda como lo hacía habitualmente, sin que existiera antecedente alguno de agresividad.
Según relató la progenitora, tras escuchar a su hija gritar pidiendo ayuda, salió de inmediato y se encontró con la escena en la que el animal la estaba agrediendo. En medio de la desesperación, logró intervenir y pidió auxilio a sus vecinos, quienes realizaron los llamados de emergencia.
ATENCIÓN MÉDICA
La madre reconoció que, en un principio, no se dimensionó la gravedad de las lesiones debido a que el cabello cubría las heridas. Tras no ser recibida en la Clínica 9, la pequeña fue trasladada al Hospital General, donde se notificó la magnitud de las lesiones en su cabeza.
Greisy presentó un desprendimiento considerable de cuero cabelludo, por lo que fue ingresada a cirugía de inmediato. La intervención se prolongó durante varias horas y los médicos realizaron alrededor de 68 suturas para reconstruir la zona afectada.
ESTADO ACTUAL
La pequeña permanece hospitalizada, recibiendo tratamiento para el dolor y bajo observación para descartar cualquier infección. De acuerdo con su madre, su evolución ha sido favorable; se mantiene consciente y tranquila, aunque emocionalmente afectada por la separación de sus hermanos.
A cuatro días de lo ocurrido, la menor muestra una notable mejoría en su recuperación; sin embargo, permanecerá algunos días más internada para el monitoreo preventivo de sus heridas.