La liberación de la Calzada de Tlalpan y construcción de la ciclopista ha provocado la reubicación de puestos en las colonias Villa de Cortés, Portales, Nativitas y San Simón
Por STAFF / LATINUS
La Prensa
El Mundial de futbol, que tendrá como una de sus sedes a la Ciudad de México, no representa una celebración para todos. Mientras el gobierno capitalino destina más de seis mil millones de pesos a obras vinculadas al evento, vecinos de distintas colonias denuncian que el costo real lo están pagando en la puerta y ventanas de sus casas.
Para liberar la Calzada de Tlalpan y construir una ciclopista que conecte el Zócalo con el estadio mundialista, autoridades ordenaron la reubicación de puestos ambulantes frente a viviendas en colonias como Villa de Cortés, Portales, Nativitas y San Simón.
Desde el 5 de agosto, relatan, su entorno cambió de manera abrupta con la instalación de estructuras metálicas frente a puertas y ventanas.
“Arbitrariamente colocan los puestos, en la madrugada lo hacen, en las noches, así donde la gente no puede salir a reclamar”, denunció una vecina que pidió el anonimato por temor a represalias. Los habitantes acusan que no hubo notificación previa ni evaluación de impacto urbano por parte de la alcaldía Benito Juárez, encargada del operativo.
El principal temor es que la reubicación sea permanente. A seis meses de diálogo sin resultados, los vecinos advierten afectaciones por ruido, humo y bloqueos de acceso.