Mientras que Óscar Ríos se gasta millones en luminarias, el cuerpo de rescate opera con unidades desmanteladas y equipo improvisado
Por: María Rodríguez
LA PRENSA
NUEVA ROSITA, COAHUILA.— Mientras la administración del alcalde Oscar Ríos Ramírez destina presupuestos millonarios a la instalación de luminarias, el cuerpo de bomberos municipal enfrenta una crisis operativa que los obliga a trabajar en condiciones extremas y con equipo improvisado.
La precariedad ha quedado evidenciada al observar la unidad motobomba oficial, la cual se encuentra desmantelada y sin neumáticos. Ante la falta de equipamiento básico, los elementos han tenido que recurrir incluso al uso de tinas para intentar sofocar siniestros, poniendo en riesgo su integridad y la de la ciudadanía.
De no ser por la intervención de la unidad de bomberos voluntarios independientes “Ángeles”, quienes operan de manera autónoma, Nueva Rosita se encontraría prácticamente desprotegida ante cualquier emergencia de magnitud.
La comunidad cuestiona hoy las prioridades en la aplicación del gasto público, ante el evidente abandono de los servicios de emergencia.