Habitantes de Sitilpech, en Yucatán, denuncian la construcción de 50 casas del programa federal Viviendas del Bienestar en un terreno destinado a un telebachillerato, sin consulta previa y con deforestación en la comunidad.
“¡Escuela sí, casas no!” es el reclamo de los habitantes de la comisaría maya de Sitilpech del municipio de Izamal, Yucatán, quienes han visto levantarse la construcción de casas del programa federal de Viviendas del Bienestar en un predio de la comunidad, sin que se efectuara una consulta previa, libre e informada, en lo que para ellos es un despojo.
En realidad la comunidad tiene años esperando la construcción de un telebachillerato en el predio ahora ocupado por el programa federal pues, además, el terreno fue otorgado para ese propósito, según señalan pobladores.
A principios de enero comenzó la construcción de las 50 casas. Nadie les avisó ni les notificó de la obra. La maquinaria llegó e irrumpió en la tranquilidad de la comunidad. Empezaron a talar los árboles de especies como el chacté, chulul, bojón y jabín. Los trabajadores enviados fueron colocando los ladrillos uno a uno y la vista del paisaje cambió: se fue el verde y dio paso a la deforestación y a una obra que el pueblo no quiere.
A principios de enero comenzó la construcción de las 50 casas. Nadie les avisó ni les notificó de la obra. La maquinaria llegó e irrumpió en la tranquilidad de la comunidad. Empezaron a talar los árboles de especies como el chacté, chulul, bojón y jabín. Los trabajadores enviados fueron colocando los ladrillos uno a uno y la vista del paisaje cambió: se fue el verde y dio paso a la deforestación y a una obra que el pueblo no quiere.
A la comisaría maya de Sitilpech acuden a estudiar preescolar, primaria y secundaria niños y adolescentes de otras comunidades, como Kimbilá y de la propia cabecera municipal de Izamal.
Por ello, la urgencia es un telebachillerato que ya antes habían solicitado a las autoridades municipales.
“No tienen escuela de bachillerato, eso quiere la gente, porque si no tienen que ir a Izamal. Desde las 4 de la mañana se levantan, se alistan y se van. Aquí los niños que estudian la secundaria son 48, está repleta la escuela, por eso quieren una de bachillerato”, detalló María Moo.
Los habitantes mayas se han reunido en al menos cuatro ocasiones para tomar decisiones en conjunto sobre qué acciones seguirán para recuperar el terreno que, insistieron, siempre estuvo destinado a la construcción de una escuela.
Hervé Uc, otro de los habitantes y campesino de la comunidad maya de Sitilpech, relató que el terreno fue donado hace más de 50 años por el maestro Exiquio Bolio. Reconoció que no existió un documento que avalara la decisión del profesor que por años dio clases a la comunidad.
El acuerdo fue respetado casi medio siglo hasta que llegó la candidata de Morena, Melissa Puga, a la alcaldía de Izamal. “Pidió que el terreno sea usado para una escuela. Juntos vamos a decidir qué se hará allá y un bachillerato es lo que necesitamos”, acotó Uc.
En la última asamblea, la comunidad de Sitilpech acordó que iniciarán acciones legales para defender su territorio.
“Hay mucha gente a la que no le gusta que exijamos derechos, gente manipulada por la presidenta que se molesta. El próximo año se cambia la presidenta y se quedarán con la sensación de que no apoyaron al pueblo. Esto que se pelea no es para cinco o siete personas, es para el pueblo, para el futuro y los que vengan, para que la gente no tenga que pagar por estudiar pasaje, comida y espacio”, mencionó José Uc.
Buscarán que sus voces sean escuchadas: quieren un telebachillerato. “Con estudio un pueblo prospera, pero no quieren que el pueblo prospere dando estudios y quieren que se quede estancado. No lo veo justo”, detalló.
Proceso pudo averiguar que, en datos del Instituto de Seguridad Jurídica Patrimonial de Yucatán (Insejupy), el predio está marcado como urbano; es decir, que reúne las características para ser municipalizado porque tiene acceso a servicios de luz, agua y vialidades. Además, pese a que en la web aparece marcado, no hay información disponible para su consulta, por lo que queda en duda cómo el ayuntamiento de Izamal ostenta ahora la propiedad del terreno.
Un pueblo que lucha
Desde 2021 los pobladores de Sitilpech se organizaron para luchar por el medioambiente y sus recursos naturales en contra de la granja de cerdos Kancabchén II de Kekén.
En mayo de 2021 interpusieron el amparo 743/2021, que un año después les concedió la suspensión definitiva. Lograron comprobar que la empresa contaminó el agua y el aire. Demostraron que no contaba con los títulos de concesión necesarios para la descarga de aguas residuales y que violaba normas ambientales.
Sin embargo, en febrero de 2023, Kekén intentó reactivar funciones alegando que ya había subsanado las irregularidades. Los habitantes iniciaron el campamento de vigilancia y el 18 de febrero de ese mismo año acudieron elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) a desalojarlos de forma violenta.
En noviembre de 2025, un juzgado federal otorgó una nueva suspensión definitiva a la megagranja de 36 mil cerdos, que actualmente continúa detenida.
Está comunidad maya se caracteriza por defender su territorio y hoy está decidida a proteger el futuro de la educación de las niñas y niños mayas.
Con información de Proceso