ACORRALAN A LÍNEA DE TRANSPORTE TRAS TRAGEDIA
El delegado Diego Garduño advierte que la conducta de la empresa y la presunta huida del operador “no pasarán desapercibidas”; el cuerpo de la víctima es velado en Piedras Negras
Por: Karla Cortez
LA PRENSA
SABINAS, COAHUILA. – En medio de una profunda indignación social y tras vencer las trabas burocráticas impuestas por la aseguradora, el cuerpo del pequeño Brandon Ortega Alvizo, de 13 años, fue finalmente entregado a sus familiares para su traslado a Piedras Negras. La liberación de los restos —lograda bajo protesta pública— marca el inicio de una nueva etapa legal donde la Fiscalía de Coahuila investiga no solo el accidente, sino la presunta huida del chofer y el exceso de velocidad al momento del siniestro.
El delegado de la Fiscalía en la Región Carbonífera, Diego Saúl Garduño Guzmán, confirmó que el caso ha escalado con la presentación de cinco denuncias adicionales por parte de pasajeros lesionados.
Estas querellas se integran a la carpeta principal por homicidio culposo, tras el fatal percance ocurrido en el kilómetro 84 de la carretera federal 57, tramo Monclova-Sabinas.
BAJO LA LUPA: CONDUCTAS POSTERIORES AL ACCIDENTE
La investigación ministerial no solo se limita al peritaje de la volcadura. Garduño Guzmán enfatizó que el comportamiento del operador de la unidad será una pieza clave en el proceso judicial. Testimonios recabados apuntan a que el conductor abandonó el lugar del accidente de forma inmediata, una omisión de auxilio que podría agravar su situación jurídica.
“Las conductas durante el hecho ilícito y las posteriores son fundamentales para ser valoradas tanto por el Ministerio Público como por el Juez. Esta situación no va a pasar desapercibida”, sentenció el delegado, subrayando que la falta de respuesta inmediata de la empresa de transporte también está bajo análisis.
PRESIÓN SOCIAL DESTRABA EL PROCESO
La entrega del cuerpo de Brandon estuvo a punto de convertirse en un segundo calvario para la familia, luego de que la funeraria y la aseguradora pretendieran retener los restos hasta que se presentara un ajustador. Fue la movilización de los deudos y la presión en medios de comunicación lo que obligó a los representantes legales de la empresa a comparecer la noche posterior al accidente.
Mientras en Piedras Negras la familia despide al menor entre escenas de dolor e incredulidad, en la Región Carbonífera la tragedia ha reavivado el reclamo por una mayor seguridad en las carreteras y una responsabilidad real por parte de las líneas de pasajeros.
La Fiscalía General de Coahuila mantiene abierta la investigación, con la promesa de esclarecer los hechos y garantizar que las familias afectadas obtengan justicia ante la negligencia demostrada.