Mediante el programa AMA, se atiende hasta 300 beneficiarios en el municipio de Ramos Arizpe
Por José Moreno
La Prensa
RAMOS ARIZPE, COAHUILA. — El Sistema DIF Municipal de Ramos Arizpe mantiene estable la atención a adultos mayores en situación de abandono a través del programa AMA, el cual actualmente beneficia a entre 250 y 300 personas, informó la presidenta honoraria del organismo, Teresita Escalante Contreras.
La titular del DIF explicó que, aunque se ha detectado un ligero aumento en casos de abandono, la cifra de personas atendidas se ha mantenido prácticamente en el mismo nivel durante el último año y medio.
Señaló que el programa opera mediante un padrón de beneficiarios que se actualiza constantemente, ya que cuando alguna persona deja de recibir el apoyo, su lugar puede ser ocupado por alguien más que se encuentre en situación vulnerable.
Escalante Contreras destacó que muchos de los adultos mayores que forman parte de este programa también acuden de manera regular al comedor comunitario ubicado en la Casa de la Luz, donde se brinda alimento a quienes lo necesiten.
La presidenta honoraria del DIF subrayó que en este comedor no se le niega comida a nadie, incluso si la persona no está registrada en algún programa social.
“Tenemos una lista de personas que acuden con regularidad, pero si llega alguien más que no esté registrado y necesita alimento, se le atiende sin problema”, señaló.
Además de la asistencia alimentaria, el DIF también brinda acompañamiento psicológico y social a adultos mayores en situación de abandono. Para ello, el organismo cuenta con psicólogos y trabajadores sociales que realizan visitas domiciliarias cuando se reporta un posible caso.
Durante estas evaluaciones se analiza si la persona realmente se encuentra abandonada o si existe omisión de cuidados por parte de familiares, lo que permite determinar el tipo de apoyo necesario.
La funcionaria reconoció que el abandono de adultos mayores tiene un fuerte impacto emocional, por lo que en muchos casos también se brinda atención psicológica a los familiares encargados de su cuidado.
“Muchas veces la atención no solo la requiere el adulto mayor, sino también quienes lo están atendiendo”, comentó.