Descrito como un gran esposo y padre cariñoso, amigo de espíritu solidario y alegre, y servicial en la función pública, lloran su partida entre numerosas muestras de cariño
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
Con profundo dolor, familiares y amigos dieron el último adiós a Víctor Manuel Vega de los Santos, un hombre recordado por su espíritu solidario, alegre, empático y con gran compromiso con la comunidad.
Sus restos fueron velados en la sala “La Fe” de la capilla Marsan Pape, donde se dieron cita familiares, exobreros, personas del servicio público y ciudadanos en general, quienes en vida recibieron su apoyo incondicional.
En el féretro colocaron su fotografía, en ella lucia sonriente y rodeado de naturaleza, y en la Sala ‘La Fe’ colocaron cuantiosas coronas y arreglos florales que hicieron llegar personas que le querían y le apreciaban.
Durante la velación, su esposa, Diana Sanmiguel, agradeció las múltiples muestras de cariño recibidas por parte de la ciudadanía: “Estoy muy agradecida con toda la gente que lo quiso y que viene a decirme cómo los ayudó. Así lo vamos a recordar: solidario, alegre y siempre dispuesto a servir”.
GRAN ESPOSO Y PADRE CARIÑOSO
En el ámbito familiar, fue descrito como un esposo y padre dedicado, prueba de ello es el gran amor que le tienen sus hijas —Priscila, Mena y Delia—. “Fue un muy buen esposo y un padre muy cariñoso con sus hijas. Ellas lo querían mucho”, compartió.
Asimismo, lo describió como un hombre servicial, altruista y enfocado en ayudar al prójimo. “Mucha gente ha venido a decirnos que él les ayudó en diferentes situaciones. Eso demuestra cuánto lo querían”, expresó su esposa.
Según relató, su fallecimiento ocurrió tras presentar un cuadro de fiebre que se agravó en pocos días. El lunes inició con malestar; acudió a consulta lunes y martes, y el miércoles se realizó algunos estudios.
“Nomás tres días… ¿Cómo es posible?”, señaló. “Le dio un shock hipovolémico y sufrió dos infartos cuando lo estaban tratando. En la hoja de defunción aparece shock hipovolémico; no hablaron de dengue, solo sé que tenía fiebre y fiebre, y los antibióticos no le hacían efecto”.
Más allá de su trayectoria laboral, quienes lo conocieron lo recuerdan por su carácter alegre. “Entraba a la casa bailando si escuchaba música. Siempre estaba con una sonrisa, muy alegre”, recordó su esposa.
TRABAJADOR DE AHMSA
Vega de los Santos, quien era originario de la colonia El Pueblo, estudió hasta nivel preparatoria e inició estudios de ingeniería; sin embargo, no los concluyó para incorporarse a la empresa Altos Hornos de México.
Su esposa recuerda: “Él siempre decía: ‘Todos los días se mueren excompañeros de AHMSA’. Nunca pensé que también iba a estar así. Él tramitó la pensión cuando se detuvo todo en AHMSA y cumplió los 60 años, pero no recibió la terminación”, señala.
Finalmente, familiares, amigos coincidieron en que el legado de Víctor Manuel Vega de los Santos permanecerá en el recuerdo de quienes recibieron su amistad. Su vocación de servicio, su carácter alegre y su disposición para ayudar marcaron la vida de muchas personas, que hoy lo despiden con gratitud y cariño.