En Canterbury han vuelto a usar cubrebocas; los antibióticos se consideran el tratamiento más eficaz para limitar la propagación
Londres. Un brote de meningitis en el sureste de Inglaterra provocó el fallecimiento de un estudiante universitario y de un alumno de una escuela cercana, lo que llevó a las autoridades de salud pública a desplegar intervenciones médicas inmediatas.
El brote, surgido en el condado de Kent, fue descrito como un hecho sin precedentes por el secretario de Salud del Reino Unido, Wes Streeting, debido al elevado número de casos surgidos en un tiempo tan corto. El primer caso se confirmó apenas el viernes.
El martes se sumaron cinco casos más, alcanzando un total de 20. A miles de estudiantes de la Universidad de Kent, en la ciudad de Canterbury, se les ofrecen antibióticos, así como una vacunación contra la cepa que ha sido identificada como el origen del brote.
Esto es lo que hay que saber sobre el brote, que ha hecho que las autoridades de salud pública acudan a Kent y ha provocado nerviosismo entre los estudiantes:
Definición de meningitis
La meningitis es una infección de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal y puede ser causada por virus o por bacterias.
Contraer la enfermedad puede derivar en una infección grave de la sangre llamada sepsis meningocócica, que a menudo se manifiesta como una erupción cutánea. Puede poner en peligro la vida si no se trata con rapidez.
La meningitis también puede provocar amputaciones de extremidades. Los brotes más peligrosos suelen ser consecuencia de bacterias. Se ha confirmado que la mayoría de los casos en Canterbury fueron originados por una infección bacteriana.
Estudiantes, especialmente vulnerables
La meningitis es una enfermedad poco frecuente en Reino Unido —alrededor de 350 casos al año—, pero puede propagarse en comunidades estrechas, como las residencias universitarias.
Se considera que los estudiantes son especialmente vulnerables, ya que la bacteria suele permanecer latente en la nariz o la garganta de las personas y puede transmitirse al toser, besar o compartir bebidas.
Los expertos señalan que muchos de los afectados por el brote actual asistieron a un club nocturno en Canterbury entre el 5 y el 7 de marzo. Los médicos de todo el país recibieron la orden de recetar antibióticos a cualquiera que haya visitado el Club Chemistry en esas fechas, además de a los estudiantes de la Universidad de Kent.
“Esto es para que cualquiera que haya regresado a casa, o se haya ido de Kent, pueda acceder fácilmente a este importante tratamiento preventivo cerca de donde se encuentre”, indicó.
POR STAFF/EL UNIVERSAL