El coordinador parlamentario del PRI, Rubén Moreira, denunció que Morena busca que la Presidenta y gobernadores realicen campaña activa durante los comicios intermedios, bajo el pretexto de la consulta ciudadana
Por Especial
La Prensa
CIUDAD DE MÉXICO.- En un fuerte cuestionamiento a las reformas electorales impulsadas por el oficialismo, el diputado federal y coordinador de la bancada del PRI, Rubén Moreira Valdez, calificó el actual proyecto de Revocación de Mandato como una “versión 2.0” de las estrategias de manipulación electoral, diseñada para permitir que el Ejecutivo Federal y los mandatarios estatales intervengan directamente en los procesos de 2027.
Una elección “a río revuelto”
En entrevista en el Palacio Legislativo de San Lázaro, Moreira Valdez sostuvo que el llamado “Plan B” no busca fortalecer la democracia, sino asegurar que las figuras del poder ejecutivo aparezcan en la boleta y hagan proselitismo en años electorales.
“Es el intento de destruir la democracia. Vamos a ver a miembros del Poder Ejecutivo haciendo campaña al momento en el cual se están realizando las elecciones ordinarias. Quieren generar una gran confusión”, advirtió el legislador.
El diputado señaló que, al hacer coincidir la revocación con las elecciones ordinarias y los procesos del Poder Judicial, Morena apuesta por un escenario de “río revuelto” para obtener ganancias políticas que no les corresponden en las urnas.
La “autoprotección” como estrategia
A pregunta expresa sobre si se pierde el espíritu de la revocación —concebida originalmente como una herramienta de la ciudadanía para remover a un gobernante—, Moreira subrayó que el oficialismo ha desvirtuado el mecanismo.
El precedente: Recordó que el ex-presidente López Obrador sentó las bases al “auto-organizar” su propia consulta.
La evolución: Aseguró que ahora la intención es constitucionalizar la coincidencia de fechas, algo que anteriormente se había acordado evitar para proteger la equidad en la contienda.
Austeridad: “Una narrativa falsa”
Finalmente, el coordinador priista desestimó el argumento de la austeridad con el que se justifica la reducción de regidores y aparatos electorales. Calificó de “insignificante” el ahorro proyectado de 4 mil millones de pesos frente a las pérdidas operativas de proyectos como el Tren Maya.
“Es una narrativa electoral. Dicen que hay austeridad, pero solo las pérdidas del Tren el año pasado fueron de 7 mil millones. No es ahorro, es el desmantelamiento de las instituciones”, concluyó.