SILENCIO SINDICAL Y ENOJO OBRERO MARCAN EL 18 DE MARZO
En el 88 aniversario de la Expropiación, trabajadores de Sabinas denuncian falta de médicos y medicinas en la clínica del ISSSTE
Por: María Rodríguez
LA PRENSA
SABINAS, COAHUILA. – El 88 aniversario de la Expropiación Petrolera en Sabinas no se celebró con vítores ni discursos elocuentes. Este 18 de marzo, el orgullo nacional cedió el paso a la indignación: trabajadores sindicalizados de PEMEX convirtieron la conmemoración en un escenario de protesta, denunciando la severa crisis que atraviesan los servicios de salud de la paraestatal.
A las afueras de la estación de Pemex, el silencio de los líderes sindicales fue sepultado por el grito mudo de las mantas. Sin protocolos oficiales, los trabajadores expusieron una realidad alarmante: la falta crítica de médicos especialistas, el desabasto de medicamentos básicos y la carencia de equipo técnico en la clínica local del ISSSTE.
“LA SALUD NO ES UN PRIVILEGIO”
Las consignas fueron directas y punzantes. Los manifestantes subrayaron que los tiempos de espera para una consulta o cirugía se han vuelto inhumanos, reflejando una nula capacidad de respuesta ante emergencias que no pueden postergarse.
“La salud no debe verse como un privilegio, sino como un derecho fundamental”, rezaba uno de los mensajes principales, recordando al Gobierno Federal que la justicia social —bandera de la expropiación de 1938— no puede existir mientras las familias petroleras carezcan de una atención médica digna y oportuna.
UNA PROTESTA SIN REPRESENTANTES
A diferencia de años anteriores, la jornada destacó por la ausencia de posicionamientos públicos por parte de la dirigencia. Fueron las bases trabajadoras quienes, a través de sus mantas, tomaron la palabra para exigir tecnología adecuada y transparencia en la prestación de servicios médicos.
El mensaje enviado desde la Región Carbonífera es contundente: no hay soberanía completa cuando el motor humano de la industria petrolera enfrenta condiciones de salud críticas y de abandono.