El kilómetro 26 fue escenario de dos percances que afectaron las rutas hacia Monclova y Nuevo León; no se reportan personas lesionadas
Liz de la Fuente
LA PRENSA
SALTILLO, COAHUILA. – Un jueves de pesadilla vivieron cientos de transportistas y automovilistas que transitan la carretera federal 54 Saltillo-Monterrey, luego de que una combinación de exceso de velocidad y falta de precaución provocara dos accidentes consecutivos que estrangularon la circulación en el sector de Ojo Caliente.
El detonante: Volcadura en “caracol” de cuota
El primer incidente se registró minutos después de las 3:00 horas a la altura del kilómetro 26. Según los primeros peritajes, un tractocamión de la empresa CCN, cargado con varias toneladas de productos lácteos, circulaba a una velocidad inmoderada al momento de intentar incorporarse desde la autopista de cuota hacia la vía libre.
El peso de la carga y la inercia de la curva provocaron que el operador perdiera el control de la dirección, terminando volcado sobre su costado derecho. La pesada unidad quedó atravesada sobre la carpeta asfáltica, bloqueando de manera parcial el flujo vehicular con dirección al vecino estado de Nuevo León.
Efecto “dominó”: Carambola en la fila
Mientras las grúas intentaban realizar las primeras maniobras, la fila de vehículos comenzó a crecer de manera alarmante, extendiéndose por más de 10 kilómetros hasta alcanzar el entronque con la carretera 57 (Carbonera) y afectando severamente el paso hacia la ruta a Monclova.
Fue en medio de esta congestión, alrededor de las 5:30 horas, cuando el cansancio y la falta de distancia de seguridad provocaron un segundo percance. Un segundo camión de carga no logró frenar a tiempo e impactó por alcance a dos camionetas particulares que se encontraban detenidas en la fila. Este nuevo siniestro terminó por cerrar los pocos espacios que quedaban para el tránsito local.
Maniobras y saldo
Al lugar arribaron paramédicos y elementos de Protección Civil, quienes tras valorar a los conductores involucrados, confirmaron que no hubo personas lesionadas de gravedad, quedando todo en cuantiosos daños materiales y el susto de los tripulantes.
Agentes de la Guardia Nacional División Caminos tomaron conocimiento de los hechos y coordinaron el complejo operativo de retiro. Fue necesario el uso de grúas de alto tonelaje para enderezar el tráiler de la empresa CCN y realizar el trasvase de la mercancía para evitar actos de rapiña.
Tras casi cuatro horas de intensas labores de limpieza y retiro de escombros, la circulación fue reabierta en su totalidad cerca de las 8:00 de la mañana, aunque el rezago vehicular tardó un par de horas más en normalizarse