Directora del CAM 17 expresa que los estudiantes enfrentan un panorama complicado
María Rodríguez
LA PRENSA
NUEVA ROSITA, COAHUILA.- Mientras se conmemora el Día Internacional del Síndrome de Down, en esta región la inclusión sigue siendo una meta lejana para decenas de jóvenes que, pese a su preparación, no encuentran espacios donde demostrar sus capacidades.
La directora del Centro de Atención Múltiple número 17, Areli González Cavazos, expuso que actualmente los estudiantes enfrentan un panorama complicado debido a la falta de empresas dispuestas a integrarlos en prácticas laborales.
Antes de la pandemia, existía colaboración con distintas compañías que abrían sus puertas a los alumnos como parte de su formación. Hoy, esa relación prácticamente desapareció.
La situación económica llevó a muchas empresas a retirarse de estos programas, dejando a los jóvenes sin una pieza clave en su desarrollo: la experiencia laboral.
Desde la institución se insiste en que no se trata de apoyos económicos, sino de brindar oportunidades.
Aun así, la respuesta del sector empresarial ha sido limitada.
En los últimos años, solo algunos pequeños negocios han contribuido de forma temporal, lo que resulta insuficiente frente a la necesidad real de los estudiantes.
Entre los alumnos hay jóvenes con síndrome de Down, autismo y discapacidad auditiva, muchos de ellos con habilidades que les permitirían continuar sus estudios e incluso llegar a nivel universitario.
Sin embargo, la falta de inclusión laboral sigue siendo una barrera que limita su crecimiento y autonomía.