Se ocupan muchos recursos: Layda Sansores
La gobernadora de Campeche admite la presión del dinero y los “padrinos” en la política, desatando críticas por normalizar un sistema electoral condicionado
Por: Jorge Tovar
La Prensa/TV Azteca
CIUDAD DE MÉXICO.- Una declaración directa, sin matices y profundamente reveladora sacudió el debate político nacional. La gobernadora de Campeche, Layda Sansores, reconoció públicamente que competir por un cargo de elección popular en México se ha vuelto prácticamente imposible sin dinero, respaldo político o estructuras de poder, al señalar que “si quieres ser candidato prácticamente tienes que ser narco” y que “se ocupan muchos recursos”.
La afirmación, hecha en entrevista, no solo encendió la polémica, sino que dejó al descubierto una realidad que por años ha sido denunciada en voz baja: el alto costo de la política y la dependencia de financiamiento que, en muchos casos, no es transparente. Sansores fue más allá al advertir que, sin “padrinos” o respaldo económico fuerte, las posibilidades de competir son mínimas, exhibiendo un sistema que, en los hechos, limita el acceso democrático.
Las reacciones fueron inmediatas. Diversos actores políticos y analistas calificaron sus palabras como graves, al considerar que normalizan la posible injerencia de recursos ilícitos en campañas electorales. Señalaron que, viniendo de una gobernadora en funciones, la declaración no puede interpretarse como una simple crítica, sino como un reconocimiento de prácticas que ponen en entredicho la integridad del sistema político.
El contexto agrava el señalamiento. En los últimos años, distintos procesos electorales en el país han estado marcados por denuncias de financiamiento irregular, presión del crimen organizado y violencia política. En ese escenario, lo dicho por Sansores no suena aislado, sino como una confirmación incómoda de un problema estructural: la política mexicana cada vez depende más del dinero y menos de la representatividad ciudadana.
No es un señalamiento menor que provenga de una figura central de Morena, el partido que hoy gobierna el país. Sansores no es una voz externa, sino parte del grupo político que ha estado en el centro de diversos escándalos por presunto financiamiento irregular, opacidad en el uso de recursos y vínculos cuestionados en procesos electorales. Sus palabras, lejos de ser una denuncia aislada, terminan por exhibir contradicciones internas y profundizar las dudas sobre la integridad del proyecto político que encabezan.